Mientras que hay equipos que tardan décadas en clasificarse para la Champions League , o no lo logran jamás, el Sabah FK de Bakú (Azerbaiyán) , fundado el 8 de septiembre de 2017, se convirtió este martes —sin haber soplado aún nueve velas— en el club más joven de la historia en acceder a la máxima competición continental. Este jueves su bola estará presente en el sorteo de la fase de liga del torneo que tendrá lugar en Mónaco (18:00h). La gesta de los azerbaiyanos se cocinó a fuego lento y se resolvió en el último instante. El club de la capital arrancó en julio su andadura continental desde la primera ronda previa, dejando por el camino al The New Saints galés, al KuPS finlandés y al Aarhus danés, antes de medirse en el playoff decisivo al Hapoel Beer Sheva israelí. Tras caer en la ida por 2-1, el equipo rozó la eliminación a menos de un minuto para el final del choque de vuelta; fue entonces cuando Mutallimov, recién entrado desde el banquillo, forzó la prórroga. En el tiempo extra, los locales se desataron hasta firmar un inolvidable 5-2 que selló un billete histórico. Las lágrimas de sus futbolistas sobre el césped dieron la vuelta al mundo en cuestión de horas. La historia del club explica este hito. Nacido directamente en la Segunda División azerí, el Sabah escaló peldaños a ritmo de vértigo hasta romper la temporada pasada la hegemonía del Qarabag al conquistar su primera liga, tras haber alzado ya dos Copas consecutivas. Se trata de su cuarta campaña en la élite y es el segundo club de Azerbaiyán que aterriza en la Champions. La recompensa económica resulta demoledora en su escala: los 18,6 millones de euros que otorga la UEFA superan con creces el valor de mercado de toda su plantilla. Un vestuario en el que destaca el lateral polaco Tymoteusz Puchacz, veterano de dos Eurocopas. Situada junto al mar Caspio y a unos 4.500 kilómetros de Madrid, Bakú exige un trayecto de al menos seis horas, dos husos horarios de diferencia y escala en Estambul. Un quebradero de cabeza logístico que ya dejó un amargo antecedente en la final de la Europa League de 2019 (Arsenal-Chelsea), marcada por el alto coste de los billetes y la renuncia masiva de la hinchada inglesa. Falta por confirmar el escenario de sus partidos. Aunque su feudo habitual es el Bank Respublika Arena (13.000 asientos), todo apunta a que jugará la Champions en el estadio republicano Tofiq Bahramov, con capacidad para 30.000 espectadores. Martes 25 de agosto: Miércoles 26 de agosto: Tal y como ha informado el club inglés este miércoles en sus redes sociales, los ‘reds’ no podrán acoger al Real Madrid en su estadio como locales. Esto se debe a la nueva normativa de la UEFA que establece que no se puede repetir el mismo enfrentamiento en la fase de liga tres temporadas seguidas. Sin embargo, los de Andoni Iraola sí podrían visitar el Santiago Bernabéu, ya que esta norma solo detalla encuentros con estadio exacto. Mientras la Champions perfila sus últimos clasificados, la Europa League y la Conference League apuran los billetes en juego con un protagonista español: el Getafe. El conjunto de José Bordalás , que selló una notable séptima plaza la pasada campaña con 51 puntos, regresa a competiciones europeas siete años después. Los azulones se jugarán este jueves en Belgrado, frente al Partizan , su acceso a la fase de liga de la Conference. El choque de ida se disputó en el Coliseum —que estrenó graderío en medio de las obras de remodelación— con un once de gala en el que Bordalás no reservó nada, alineando al hijo pródigo Enes Ünal junto a los fichajes Francho y Mojica. Los madrileños encarrilaron el cruce con un contundente 3-1 , a pesar de jugar los últimos veinte minutos con un hombre menos por la expulsión de Abqar.