Qué sería del verano sin la playa. Pero más aún, qué sería del verano sin las piscinas. Porque hay algunos afortunados que se pueden pasar toda la etapa estival entre la sombrilla, el mar y el chiringuito. Hay quienes solo pueden disfrutar de estos unos días. Y hay quienes incluso a estas alturas todavía no han pisado la arena. Pero, para ellos, siempre quedarán las piscinas. El verano es una época en la que generalmente se puede ver a dos Españas. Dos sociedades claramente diferenciadas. Algo así como los que gastan y disfrutan y los que ‘sufren’ y ganan dinero. Los meses de verano son para pasarlos en una terraza tomando una buena cerveza, pero para eso hacen falta camareros que nos la sirvan. O para comer y cenar en un buen restaurante en primera línea de playa, aunque para eso también hace falta personal que nos cocine. Y, como no, para disfrutar de un buen hotel, y para eso también hacen falta trabajadores que nos atiendan. Ahí están esas dos Españas. Y en las piscinas y en las playas pasa un poco lo mismo. Mientras unos disfrutan del agua, bañándose con la familia, la pareja o los amigos, otros tienen que velar por la seguridad de los bañistas. Y es que el verano, si de algo es tiempo, es de socorristas. Esta es una de las profesiones con mayor temporalidad de todo el mercado laboral. No obstante, se trata de un sector en el que las condiciones han mejorado mucho en los últimos años. Y el verano se ha convertido en unos meses en los que hacer dinero ‘fácil y rápido’. Una pregunta que mucha gente se hace desde el refugio de su sombrilla, desde la orilla de la playa o desde su toalla es cuánto dinero cobran esas personas a las que ven paseándose todo el día con su bañador, su flotador y sus gafas de sol pendientes de todo lo que ocurre. Pues bien, los sueldos son muy variados en función del tipo del trabajo y, sobre todo, de la zona de España. Según el portal especializado ‘Soco Job’, el sueldo de un socorrista en España se sitúa en torno a los 1.323 euros de media. Si lo calculamos por hora, se suele situar en torno a los 8 euros brutos la hora. Y al día, con jornadas normalmente de entre 8 y 10 horas, suelen estar entre los 64 y los 80 euros brutos. Pero esta cantidad varía si se trata de socorrismo «de piscina o de playa, de la ubicación geográfica, de la experiencia, de la formación, del tipo de contrato o incluso de otros factores». Por su parte, el Boletín Oficial del Estado, en su resolución de 11 de mayo de 2026 con respecto a la aprobación de las tablas salariales para el año 2026 del Convenio colectivo general del sector de mantenimiento y conservación de instalaciones acuáticas, reconoce la existencia de tres tipos de socorristas en España: A, B y C. Los primeros perciben un salario base en 14 pagas de 1.344 euros al mes (1.812 euros anuales). Mientras que los dos grupos restante perciben un salario base en 14 pagas de 1.277 euros mensuales (17.173 euros anuales). El sueldo de los socorristas varía mucho en función de la región de España. Por ejemplo, una de las que más suele pagar es Baleares, ya que el nuevo convenio firmado en 2026 y que estará en vigor hasta 2029 establece el salario de estos profesionales entre los 1.432 euros (Grupo III) y los 1.963 euros (Grupo I) al mes. Otra comunidad que también tiene nuevo convenio, en este caso para sus playas, es Cataluña, que ha situado que el sueldo de los socorristas debe ser de 1.738 euros al mes. Y entre las comunidades que mejor trata a estos profesionales se encuentra también País Vasco, con un salario de 1.600 euros al mes de media. Diferenciando por los tipos de trabajo a realizar, los socorristas de piscina cobran un poco menos que los de playa. En concreto, sus emolumentos en España se suelen situar entre los 1.260 y los 1.600 euros mensuales. Eso sí, su trabajo se considera más estable. No obstante, también hay que tener en cuenta algunos factores. Por ejemplo, los socorristas de piscinas públicas suelen cobrar un poco más, con condiciones laborables más estables y horario fijo. No obstante, al ser piscinas en las que puede entrar cualquier tipo de persona, su labor se considera, a priori, más conflictiva. En cambio, los socorristas de piscinas privadas tienen un salario más bajo, aunque su labor suele ser más tranquila y su trato más personal e individualizado. Además, en ciudades grandes como Madrid, Barcelona o Valencia, los salarios son más bajos por la gran competencia de profesionales. Por otro lado, en municipios más pequeños, ante la escasez de profesionales, los sueldos pueden subir. Aunque también hay que tener en cuenta que en los pueblos más pequeños los ayuntamientos disponen de menos capital para poder gasta en estos menesteres. Por su parte, los socorristas de playa suelen percibir un 8% más de salario que sus compañeros de piscina. Eso sí, sus labores se presuponen más complicadas. Sus sueldos suelen ir entre los 1.300 y los 2.000 euros al mes y sus funciones no solo incluyen rescates con más riesgo y en zonas de corrientes, sino también emergencias relacionadas, por ejemplo, con picaduras de medusas u otro tipo de animales.