
El camino de Ana Simonato en la industria petrolera está marcado por la perseverancia y la resiliencia. Formada como ingeniera química y con seis años de trayectoria inicial en PDVSA, debió exiliarse políticamente junto a su esposo en Estados Unidos en 2003, tras participar en el paro petrolero contra el régimen de Hugo Chávez. Aquel corte drástico en su carrera la llevó a realizar trabajos diversos alejados de su profesión -incluyendo tareas de mantenimiento en autopistas- y aplicar diariamente a vacantes de empleo durante un año y medio hasta reingresar al sector de la mano de Chevron en California.
Por Forbes Argentina
Hoy, como Country Manager de Chevron Argentina, analiza con optimismo la paulatina transformación de su país natal, mientras lidera las operaciones de la firma en la cuenca Neuquina. En un diálogo mano a mano durante el Forbes Energy Summit, la ejecutiva conectó ese recorrido de superación personal con la visión de largo plazo que la corporación sostiene en la Argentina, donde cumplió un siglo desde las primeras prospecciones geológicas.
“La historia de Chevron con la Argentina va mucho más allá de 2013, cuando comenzamos formalmente el desarrollo de Vaca Muerta. Estamos cumpliendo 100 años desde que un geólogo de la empresa, Charles Weaver, comenzó sus primeros estudios geológicos en el cerro Lotena, al sur de la formación. En aquel momento él no sabía que existía Vaca Muerta, solo estaba haciendo relevamientos en la cuenca Neuquina que resultaron clave para definir el potencial que conocemos hoy”, reseñó.
Esa presencia histórica derivó en el hito que dio inicio al desarrollo masivo del shale en el país y transformó la matriz energética nacional. “En 2013 comenzamos con nuestro socio YPF en esa gran apuesta que hicimos en Loma Campana, que se convirtió en el desarrollo insignia de la Argentina y de ese proyecto toda la industria aprendió muchísimo. Hoy operamos el área El Trapial y mantenemos la sociedad con YPF en Narambuena, ambas ubicadas en el norte neuquino”, repasó la directiva.
La estrategia corporativa global reconfiguró sus prioridades asignando a los activos no convencionales argentinos un rol de alta relevancia dentro de su portafolio mundial. “Cambiamos nuestras directrices estratégicas en Chevron para tener desarrollos más enfocados en el no convencional. La Argentina es parte de esa familia de activos y buscamos traer todas las lecciones aprendidas de las cuencas de Norteamérica para acelerar la curva de eficiencia en nuestros bloques operados”, señaló Simonato.
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