Más de 1.500 conductores de autobuses de la compañía Arriva North London irán a una huelga intermitente, que comenzará este viernes 14 de agosto y durará hasta el 20 de octubre, respaldados por el sindicato Unite con el objetivo de reclamar «cambios significativos» en el sistema de refrigeración de los autobuses, denunciando que estos no cuentan con aire acondicionado a pesar de atravesar etapas de mucho calor que llevan denunciado varios veranos. Los chóferes de Arriva, una de las ocho compañías que se reparten la concesión de los famosos autobuses rojos distintivos de la capital británica -subcontratados por ‘Transport for London’, TFL- protestan así contra la compañía por no responder a sus demandas planteadas «año tras año , y con… Ver Más