El Hispania, barco que en la Copa del Rey Mapfre patronea el Rey Felipe VI, dio el primer aviso para dejar patente que había que dar un paso adelante para que la Armada tuviera un barco competitivo, sobre todo en la que es la regata de cruceros más importante de la vela española y probablemente del Mediterráneo. La Copa del Rey es siempre una carrera de fondo pero empezar bien siempre es un punto a favor, donde la regularidad suele marcar la diferencia, aunque arrancar al frente siempre supone un importante impulso moral. Y eso es precisamente lo que consiguió el Hispania en su estreno oficial. Ciertamente todas las miradas estaban puestas en el nuevo TP52 de la Armada. No era un barco más. Era el regreso de un proyecto español con aspiraciones a la categoría reina, la ORC 0, y además con el rey Felipe VI ocupando la caña la expectación siempre es máxima. Un segundo puesto en la prueba inaugural y una victoria en la segunda manga permitieron al Hispania cerrar la jornada como líder provisional de la clasificación. La primera manga se le escapó por apenas dos segundos frente al Vudú, mientras que en la segunda fue el Hispania quien devolvió el golpe imponiéndose por 25 segundos, ya una diferencia considerable. Dos regatas de enorme intensidad que dejaron claro que ambos equipos protagonizarán uno de los grandes duelos de esta Copa del Rey. Si la ORC 0 promete emociones fuertes, la ORC A confirmó que probablemente será una de las clases más competidas del campeonato. La internacionalización de la flota ha elevado el nivel competitivo hasta el punto de que los seis primeros clasificados de la jornada son extranjeros. El campeón del mundo Ran, el estonio Nola y el sueco Garm —con una potente tripulación en la que figuran regatistas españoles de la talla de Gustavo Martínez Doreste y Carlos Ruigómez— se presentan como los grandes aspirantes al título. El primer barco español aparece en la séptima posición con el Hydra-HM Hospitales, mientras que el vigente campeón, Estrella Damm, deberá comenzar la remontada desde la novena plaza. La igualdad es máxima y cualquier error puede resultar muy caro en una clasificación que promete cambiar constantemente durante la semana. Las mejores noticias para la flota nacional llegaron también desde la ORC B. El Teatro del Soho San Miguel, armado por Javier Banderas, aprovechó una jornada muy sólida para situarse como primer líder, aunque con una exigua ventaja de medio punto sobre el uruguayo L’Immens. Muy cerca también aparece el Ebury, que mantiene la excelente línea de resultados mostrada durante toda la temporada tras subir al podio tanto en el Trofeo Conde de Godó como en el Trofeo de la Reina de Valencia. En ORC C, el alemán Niramo fue el más consistente de la jornada, aunque el protagonismo español llegó de la mano del menorquín Wanderlust x Queremos Hacer Historia. El nuevo proyecto liderado por el armador Josep Pons junto a Núria Sánchez Nomdedeu arrancó con una brillante segunda posición absoluta, superando incluso a embarcaciones con mayor experiencia en la clase como Earlybird, el vigente campeón Project Work o Fala Pouco. En los ClubSwan 42 el Nadir comenzó imponiendo su condición de campeón del mundo con dos victorias parciales que le sitúan como primer referente del campeonato. Por detrás se mantienen el italiano Selene Halifax y otro de los grandes nombres de la clase, el Pez de Abril, otro campeón mundial, preparados para aprovechar cualquier mínima oportunidad. La Copa del Rey Mapfre apenas ha comenzado, pero la primera jornada ya ha dejado claro que el nivel deportivo de esta 44ª edición es extraordinario. Los favoritos han empezado a mostrar sus cartas, el Hispania ha confirmado que llega para pelear por todo y la batalla por los títulos no ha hecho más que empezar en la bahía de Palma.