Son las ocho de la tarde en El Salvador. Comienza a anochecer y Emerson (es un nombre ficticio) prepara su cena antes de hablar con ABC. Está cansado. Lleva desde la madrugada recogiendo escombros por las calles de su barrio, una zona humilde ubicada en los extrarradios de la capital. La mayoría de las casas están construidas con techos de chapa, lo que genera un ruido atronador en época de lluvias. Hoy en día es una zona tranquila, los chavales bajan a jugar al fútbol a las canchas y han podido reunirse en garitos para ver los partidos del Mundial. Hasta hace unos años, no era lo normal. Si lo hacían, quienes peor lo pasaban eran los padres ante el… Ver Más