La factura de la luz en verano suele estar engordada por el uso intensivo de aparatos de refrigeración como el aire acondicionado , además del uso habitual de determinados electrodomésticos. Por lo general, al revisar el recibo la mayoría de los consumidores se fija en la energía consumida o en el precio por kilovatio la hora en el caso de las tarifas del mercado regulado. Sin embargo, hay otros factores que pueden condicionar el precio final como la potencia contratada o los servicios adicionales. Pero hay otros costes invisibles que no dependen del consumidor. Es el caso del coste de los servicios de operación, que ha alcanzado los 3.160 millones de euros en los siete primeros meses del año, es… Ver Más