En los últimos días y semanas, Trump y su Administración han obrado el último bandazo en la guerra contra el régimen de Teherán: una campaña económica que aísle todavía más a Irán de las finanzas globales y fuerce un acuerdo sobre su programa nuclear, el gran objetivo del presidente de EE.UU. El problema es que cumplir con ese plan tiene un problema: requiere de una confrontación directa con China, el gran sustento de Irán. Y Trump tendrá que hacer equilibrios entre lograr un verdadero aislamiento de Irán y no abrir un nuevo frente con Pekín. Trump y su secretario del Tesoro, Scott Bessent , han hablado de ello en las últimas semanas, en una indicación de su intención de dejar… Ver Más