
En el último mes, hemos sido testigos del ajetreo del firmamento: el eclipse de Sol, la lluvia de Perseidas y, en cuestión de días, volveremos a mirar al cielo: un eclipse parcial de Luna será visible en todo el país el próximo viernes 28 de agosto.
Por larazon.es
A lo largo de varias horas se podrá ver cómo el satélite se esconde poco a poco. En esta ocasión, será la Tierra la que se interponga entre el Sol y la Luna, proyectando una sombra que ocultará hasta el 93% del diámetro lunar.
Aunque no es un fenómeno tan excepcional como el pasado eclipse solar, pues este evento astronómico abarcará todo el hemisferio nocturno encarnado hacia la Luna (gran parte del planeta), es igualmente un evento relevante: se trata del único eclipse lunar del año visible desde la península. Además, este eclipse no será perjudicial para la vista y podremos olvidarnos de las gafas homologadas.
A qué hora será el eclipse de Luna
El fenómeno ocurrirá en la madrugada del jueves 27 al viernes 28 de agosto de 2026. La Luna saldrá en España a las 21:01h del día 27 y se pondrá a las 07:47h del día 28. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha facilitado un mapa cronológico con todas las fases para los más madrugadores:
03:23h: Inicio de la fase penumbral (apenas perceptible a simple vista).
04:34h: Inicio de la fase parcial. La sombra terrestre empieza a ocultar el borde de la Luna.
06:12h: Punto álgido del eclipse. Momento cumbre donde el 93% del disco estará cubierto.
07:51h: Fin de la fase parcial (con la Luna ya rozando u ocultándose en el horizonte, según la región).
Dónde ver el eclipse lunar
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) también ha publicado una muestra de cómo se podrá observar el fenómeno en las diferentes capitales de provincia. Aunque será visible desde todo el territorio nacional, las zonas privilegedas se concentran en el oeste peninsular, Ceuta y el archipiélago canario. Como la Luna se pone más tarde por el oeste, en estas zonas, la fase parcial concluirá con el satélite aún visible por encima del horizonte; mientras en el resto del país, la Luna se despedirá antes de que finalice el eclipse. En el territorio más desfavorecido será imprescindible optar por miradores o espacios elevados con la línea de visión despejada y lejos, a ser posible, de la contaminación lumínica.
La ventaja de un horario nocturno que, a simple vista, no es idóneo, es que los observadores se beneficiarán de un cielo especialmente despejado.
Luna de sangre
La magnitud umbral será de 0,93, es decir, el 93% del diámetro de la Luna quedará cubierto por la umbra, la parte más oscura de la sombra de la tierra. Así que estamos ante un eclipse parcial pero muy cerca de ser total. Cuanto más se adentre la Luna en la umbra, menos luz blanca directa le llegará del Sol y más predominará la luz roja que filtra la atmósfera de la Tierra. En eclipses parciales de magnitud más baja, la Luna sólo se ve un poco oscurecida o grisácea porque la luz blanca directa es tan fuerte que borra cualquier tono rojo.
En definitiva, la magnitud determina cuánta luz blanca se apaga. Al apagarse el 93% de esa luz, el color rojo (que siempre estuvo ahí reflejado por la atmósfera) logra finalmente resaltar y dominar el cielo. En este caso, disfrutaremos de lo que se conoce popularmente como “Luna de sangre” y, puesto que el 7% del disco lunar quedará fuera de la umbra, esta porción brillará con fuerza y dará lugar a un degradado combinando tonos cobrizos y rojizos en el resto del cuerpo lunar. La cita: viernes 28 de agosto a las 4:34h.