
Un atentado con carro bomba atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN) sacudió la madrugada del sábado la ciudad colombiana de Cúcuta, donde una explosión frente al comando del Departamento de Policía de Norte de Santander dejó 15 heridos, entre ellos 12 policías y tres civiles, además de cuantiosos daños materiales.
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El ataque ocurrió hacia las 3:15 de la madrugada, cuando un camión tipo NPR cargado con explosivos fue detonado frente a la sede policial, ubicada a pocos minutos del aeropuerto Camilo Daza y en una zona comercial y hotelera. La onda expansiva afectó el edificio donde funciona el comando policial, además de establecimientos cercanos, un banco, un concesionario y nueve vehículos oficiales.
De acuerdo con las autoridades colombianas, el vehículo estaba acondicionado con un sistema de lanzamiento de explosivos por radiofrecuencia y ocultaba los artefactos entre alimentos como zanahorias y papas. El director de la Policía Nacional, general William Rincón, explicó que desde el camión fueron lanzados 15 explosivos, cada uno con una carga de entre 15 y 20 kilogramos de amonal, mientras que una última carga estaba preparada para detonar y destruir evidencias.
Las investigaciones apuntan a que dos integrantes del frente urbano Carlos Germán Velasco Villamizar del ELN abandonaron el vehículo instantes antes de la explosión. El complejo atacado alberga el comando departamental de la Policía, dependencias administrativas, alojamientos para uniformados y la Operación Esparta, estrategia conjunta de la Fuerza Pública contra los grupos armados ilegales en la región.
Tras el atentado, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció recompensas de hasta 800 millones de pesos por información que permita capturar a alias David, de hasta 150 millones por alias Nay o Nike, y otros 350 millones de pesos para identificar y detener a los responsables materiales del ataque.
Entretanto, el presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, dio por terminadas las negociaciones de paz con el ELN y lanzó un ultimátum para que los responsables se entreguen a las autoridades, mientras continúa la búsqueda de los implicados.
Con información de El Tiempo
