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Edición en español Viernes 28 de agosto de 2026

Falla de comunicación puso al Marine One y un avión comercial en una situación de riesgo en Washington

La pérdida de separación operativa dejó a Marine One y al avión comercial a poco más de 1,3 kilómetros de distancia lateral y a unos 215 metros de separación vertical. (REUTERS/Al Drago/File Photo)

 

Una falla de comunicación puso a Marine One y a un avión comercial en una situación de riesgo cerca del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington el 4 de agosto. La torre no recibió el aviso previo que debía activar la interrupción del tráfico aéreo comercial mientras la aeronave que transportaba al presidente Donald Trump despegaba desde la Casa Blanca.

Por Infobae

Según el reporte preliminar de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), los controladores no escucharon la llamada reglamentaria de tres minutos previa al despegue de Marine One, un aviso previsto en un acuerdo vigente desde 2013 entre autoridades militares y la Administración Federal de Aviación (FAA).

Esa comunicación tenía un valor operativo decisivo. Después del choque aéreo de enero de 2025, en el que murieron 67 personas cerca del mismo aeropuerto, la FAA dispuso que cada vez que un helicóptero atravesara una ruta en conflicto en esa zona se suspendieran despegues y aterrizajes comerciales. El objetivo era evitar que aeronaves militares, oficiales y civiles compartieran al mismo tiempo un corredor sensible por su cercanía con la Casa Blanca, el Pentágono y el aeropuerto Reagan.

El episodio del 4 de agosto ocurrió cuando la tripulación del helicóptero presidencial intentó comunicar su salida al menos dos veces antes de elevarse, pero esos avisos no llegaron con claridad a los controladores. La NTSB indicó además que el personal de Marine One intentó retransmitir ese mensaje por medio de la instalación de helicópteros de la Base Conjunta Anacostia-Bolling, aunque ese mecanismo alternativo tampoco funcionó.

Mientras esa cadena de comunicación fallaba, un avión regional de Envoy Air, el vuelo 3742, recibió autorización para despegar desde el aeropuerto Reagan con destino a Pensacola, Florida. El resultado fue que ambas aeronaves quedaron en el aire dentro de la misma zona durante un breve lapso, un escenario que las restricciones vigentes buscaban impedir. La FAA reconoció que el helicóptero y el avión se aproximaron más de lo habitual antes de empezar a separarse.

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