Ferran Torres se ha convertido en uno de los grandes nombres de los últimos días. El jugador del FC Barcelona, que se encuentra meditando una importante decisión sobre su futuro en el club azulgrana, se ha convertido en el centro de todos los focos desde que el pasado 19 de julio fuera el encargado de anotar el gol que le daba su segundo Mundial a España. El atacante de la selección española ha pasado de actor secundario a estrella. Y también a gran atracción de todos los medios informativos, no solo de los deportivos. Y es que, del jugador ya se ha especulado hasta de posibles nuevas parejas o incluso de las vacaciones que ha pasado junto a su compañero y amigo Marcos Llorente. Lo cierto es que en las últimas semanas no ha dejado de ser noticia. Pero también por asuntos que todavía colean tras la consecución del Mundial. O, mejor dicho, de la celebración. Y es que Ferran fue uno de los grandes protagonistas, no solo por su ya mítico gol, sino por otra serie de comportamientos. Desde las miradas que cruzó con Ana Mena durante la actuación de esta en plena celebración en Cibeles hasta la famosa gorra que llevó en el autobús en el que los jugadores hicieron la tradicional rúa por Madrid. El accesorio que el delantero del Barça llevaba en su cabeza fue de lo más comentado. Una gorra roja con un lema claro: ‘Make Spain Great Again’. Es decir, ‘haz a España grande de nuevo. Una gorra claramente a lo Trump, ya que el presidente de los Estados Unidos utilizó un mensaje idéntico en el 2015 para la carrera electoral que lo lanzaría a la presidencia justo un año después. Este fue un mensaje que que Donald Trump popularizó durante años, ya que la primera vez que lo usó fue en 2012, tras la reelección de Barack Obama como máximo mandatario del país americano. Y a pesar de que registró legalmente esta frase, el origen no le pertenece, ya que el primero que la usó fue Ronald Reagan en el año 1980, con la intención de hacer que Estados Unidos volviera a ser grande (Let’s Make América Great Again) durante un momento de crisis económica por la elevada inflación que sufría el país. Unos años más tarde, quien empleó este patriótico mensaje fue Bill Clinton en varios de sus meeting políticos, de nuevo en un momento en el que Estados Unidos necesitaba una recuperación económica. Y ahora, Ferran Torres ha sido quien ha puesto de nuevo de moda esta frase. Tanto es así que el propio Trump se encargó de publicar varias veces en sus redes sociales el vídeo del jugador del FC Barcelona con la famosa gorra. Y llegado ese momento, solo restaba por saber la opinión del protagonista ante tal revuelo. Y Ferran Torres ha roto su silencio en una entrevista para la ‘CNN’. El atacante de la selección española ha querido zanjar la polémica asegurando que simplemente fue «un momento divertido» y que no tenía otra intención que pasárselo bien. «No fue algo sobre política. Porque, honestamente, yo no sé de política. Fue solo ver a España en la cima de nuevo, ganando el Mundial. Era solo para divertirme con mis amigos, con mi familia y nada sobre política ni nada de eso». A pesar de que el valenciano ha aclarado aquella situación, en su momento recibió críticas desde algunos frente políticos que se sintieron ofendidos con su ‘broma’. De hecho, Alberto Ibáñez, diputado de Sumar, acusó al jugador de ser un especulador inmobiliario por tener más de 20 propiedades a través de una sociedad inmobiliaria de cual se insinuó ser un fondo buitre. Sin embargo, el jugador solo posee cuatro viviendas residenciales, mientras que el resto de los activos de su empresa corresponden a un bloque terciario con oficinas alquiladas a pymes en Valencia. Por último, Ferran Torres también habló de lo realmente importante, de su gol en la final del Mundial, confesando una anécdota de lo más curiosa. «Honestamente, cuando terminé el partido tuve que irme al vestuario porque no me acordaba de cómo había marcado el gol y necesitaba verlo de nuevo».