La jornada de domingo deja dos grandes protagonistas. Sergio Martínez y Roberto Fernández. En dos escenarios. Santander y Barcelona. Tras el triunfo del Alavés para abrir la Liga y la victoria del Sevilla en el turno de noche, el tercer partido de esta nueva temporada ha tenido como protagonistas al Racing y al Villarreal. Cántabros y valencianos se citaron a las 17.00 horas en el mítico estadio de El Sardinero. Era un día muy especial y marcado en el calendario para los locales. Regresaban a la máxima categoría del fútbol español catorce años después . La ilusión se apoderaba de la ciudad y no era para menos. Enfrente, un equipo que viene haciendo las cosas muy bien los últimos años. Uno de los más potente de nuestro fútbol en la actualidad. El Villarreal, que disputará la Champions por segunda vez de manera consecutiva y lo hará con un nuevo técnico tras la salida de Marcelino . Iñigo Pérez debutaba en el banquillo amarillo. A los estrenos del técnico navarro y la vuelta del Racing a la categoría, se sumaba otro retorno muy esperado. El de Sergio Canales. El centrocampista regresaba a casa, a su equipo, a su tierra y lo hacía directamente en el once. El encuentro se le puso de cara a los Santander con un penalti que transformó Andrés Martín en el minuto 20 y que el colegiado señaló fuera en un principio. Fue corregido por el VAR. La locura de la tarde llegó en el segundo tanto. Sergio Martínez, un jovencísimo de la cantera, anotó el que puede ser uno de los goles del campeonato. El Villarreal disipó la alegría cántabra en un minuto y antes del descanso. Gueye, con una gran diana y Pepe, con el otro golazo del día, pusieron el 2-2 definitivo en el marcador. Luego tuvo lugar el partido que cerró el fin de semana en Primera. Espanyol y Levante, dos equipos que finalizaron la temporada pasada con dos dinámicas opuestas. Los catalanes comenzaron de gran manera y cosecharon una segunda vuelta que a punto estuvo de costarles el descenso. Los granotas sufrieron durante toda la campaña, pero con el cambio de entrenador y un destacado Carlos Espí, lograron levantar el vuelo y salvarse. Con ganas de redimirse, el Espanyol salió y arrasó ante su gente. 3-0. Dos goles de su ariete Roberto y uno de Dolan, que cerró la goleada. El delantero cordobés pasó una muy mala racha el curso pasado, algo que acusó su equipo. Con ganas renovadas, el conjunto perico afronta esta temporada con ganas de hacer un buen papel. Su próximo rival será el Madrid de José Mourinho, que hará su estreno en la Liga.