
Gustavo González López encabezó la inauguración de un nuevo servicio de autolavado en la sede del Ministerio de Defensa, una obra presentada por el aparato chavista como parte de las políticas de “bienestar social” dirigidas a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).
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Según la información difundida sobre la actividad, el autolavado fue instalado para atender tanto al personal militar como al no militar y forma parte de una estrategia para mejorar los espacios y servicios dentro de la institución castrense. Una prioridad bastante particular para un país atravesado por una prolongada crisis de servicios e infraestructura.
Durante el acto, González López destacó que la iniciativa representa un avance en la prestación de servicios dentro del ministerio y aprovechó para pedir que el trabajo continúe más allá de los anuncios. “Creo que es un avance importantísimo en el concepto de generar servicio. Pero esto es importante que sigan trabajando, que no se queden solo con buenos deseos. Ojalá que sigan así en este sentido. ¡Disfrútenlo!”, afirmó.
La inauguración fue presentada además como una acción destinada a “dignificar” a los integrantes de la Fanb y consolidar espacios de atención integral. Sin embargo, el contraste entre el discurso de excelencia institucional y la naturaleza de la obra deja servido el comentario: mientras el régimen promociona un autolavado como símbolo de bienestar, siguen pendientes problemas mucho más profundos dentro y fuera de los cuarteles.
Asimismo, el acto terminó convertido en una peculiar exhibición de prioridades oficiales, con González López invitando a disfrutar de la nueva instalación. La obra podrá dejar los vehículos relucientes, pero queda por determinar si alguna capa de jabón será suficiente para maquillar el desgaste y las cuestionadas actuaciones que pesan sobre la cúpula del poder venezolano.