
La policía migratoria de Donald Trump prepara una nueva herramienta para someter a quienes se resistan a sus detenciones: guantes capaces de producir dolorosas descargas eléctricas. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) planea invertir hasta 20 millones de dólares en estos dispositivos, que sus agentes que persiguen inmigrantes indocumentados podrían utilizar para controlar físicamente a sus objetivos durante los arrestos.
Por El País
Aunque a simple vista parece un guante convencional, este equipo puede producir descargas dolorosas al entrar en contacto con la piel. Funciona como un guante normal hasta que el agente acciona un interruptor para activar el modo eléctrico. El ICE lo presenta como una herramienta para controlar a personas que opongan resistencia física durante sus operaciones, informó la agencia AP.
Los planes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para adquirir estos equipos, conocidos como G.L.O.V.E. (Generated Low Output Voltage Emitter, o Emisor de Voltaje Generado de Baja Intensidad), fueron publicados el martes en el sistema de previsión de adquisiciones del Gobierno federal.
Según el documento, el ICE busca distribuir los guantes entre los agentes de la unidad de Operaciones de Ejecución y Deportación (ERO), encargados de realizar arrestos y detenciones migratorias, así como entre los oficiales de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). La inversión prevista por la dependencia oscila entre los 10 millones de dólares y los 20 millones, se detalla en el reporte.
Los guantes G.L.O.V.E. son fabricados por Compliant Technologies, una empresa con sede en Lexington, Kentucky. En su sitio web, la compañía sostiene que estos equipos “empoderan a los agentes para desescalar situaciones tensas de manera rápida y eficaz”, con lo que se busca reducir el riesgo de lesiones tanto para los agentes como para los civiles.
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