Harald V, fallecido este viernes, deja tras de sí un modelo consolidado de monarquía austera, transparente y adaptada a la sociedad igualitaria y del bienestar que caracteriza hoy Noruega . Su legado se percibe en la inseparable concepción de su papel ligado a la estabilidad democrática , su apoyo a la igualdad de género y su defensa de la diversidad cultural, además de la cercanía como carácter de la jefatura de Estado, ofreciendo un perfil accesible y profundamente humano. Desde la masacre de Utøya en 2011, el discurso en el que afirmó que «el miedo no puede gobernar Noruega», es considerado uno de los más importantes de la historia reciente del país. Él mismo definió el papel del monarca como… Ver Más