
Lo que debía ser un viaje de fin de semana para festejar un cumpleaños en las playas de Florida terminó en un arresto migratorio en el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta. Sofía Pineda, de 20 años, y sus padres, Nora Cardona Bravo y Leonardo Pineda Hernández, fueron interceptados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) segundos antes de subir a un avión con destino a Fort Lauderdale.
Por Clarín
El operativo en la puerta de embarque
La familia Pineda Cardona, originaria de Armenia, Colombia, había decidido viajar por aire para acortar tiempos. “Sofía no quería cargarme con un viaje de 10 horas en carretera solo por un par de días en la playa, así que decidimos volar”, explicó Nicholas Kim a CNN, novio estadounidense de la joven, quien presenció la escena en la puerta de embarque.
Tras superar sin problemas los controles de seguridad de la TSA, la familia esperaba en la fila de abordar cuando agentes vestidos de civil se acercaron. Mientras apartaban a Kim, el joven observó el traslado de su pareja y sus suegros hacia una zona de carga: “Podía ver físicamente cómo los metían en un auto negro y se iban”. Tras horas de búsqueda, confirmó que fueron derivados al Stewart Detention Center, en Georgia.
La incógnita del rastreo y el asilo en trámite
La detención generó desconcierto porque la familia confiaba en que su situación legal estaba amparada. Habían ingresado legalmente con visa de turista e iniciado un trámite de asilo afirmativo ante USCIS, contando con permisos de trabajo y licencias vigentes. “Iban a celebrar un cumpleaños, siguieron las leyes y aplicaron al asilo. Confiaron en sus permisos y pensaron que podían viajar dentro de Estados Unidos”, afirmó el abogado defensal Julio Moreno.
Para Kim, la precisión del operativo sigue siendo alarmante. “¿Por qué lo sabían? ¿Fue desde el momento en que reservamos el vuelo? ¿O fue cuando pasamos por la TSA?”, se preguntó.
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