El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha ofrecido la final del Mundial 2030 a Marruecos como manera desesperada para conseguir apoyos, tal y como ha informado ‘The Times’. Según el citado medio, Infantino ha tomado la decisión de arrebatarle la final a España para reforzar su maltrecha posición en la FIFA después de los reveses sufridos tras su fallida decisión de vender el Mundial de Clubes a manos privadas. Marruecos fue el último país en añadirse a la candidatura ibérica para el Mundial 2030, encabezada por España y Portugal. Ahora, cuando todo hacía indicar que la final del torneo se iba a disputar en el Estadio Santiago Bernabéu , Infantino ha decidido que el duelo definitivo por la Copa del Mundo se dispute en suelo marroquí para contentar a uno de sus socios más leales. El presidente de la FIFA se reunió de emergencia este miércoles con altos responsables de la federación marroquí en la sede para África de la FIFA, en el complejo Mohammed VI de Salé, cerca de Rabat. Lo previsible es que si se llega a concretar este ofrecimiento, la final se dispute en el Estadio Casablanca, con capacidad para albergar hasta 115.000 aficionados. La figura de Gianni Infantino se ha envuelta en una enorme polémica tras el fracaso de su último proyecto, que murió antes de nacer. El presidente de la FIFA anunció la pasada semana la intención de crear FIFA Forward Enterprise, una sociedad externa para gestionar las actividades comerciales del organismo y de torneos como el Mundial de Clubes, dando así la entrada a inversores privados. El proyecto fue acogido con gran cantidad de detractores dentro del mundo del fútbol, destacando a la UEFA y algunas de sus figuras más cercanas dentro del ente como Arsène Wenger o Mattias Grafström. Tal fue la magnitud de las críticas, que su principal asesor, Carlos Cordeiro, dimitió el pasado viernes asegurando que se oponía «categoricamente» al proyecto de Infantino.