Algo más de una hora había pasado desde que atrapara la plata en el dúo mixto libre con Dennis González e Iris Tio ya saltaba a por la segunda de la jornada en el dúo libre con Lilou Lluis. La nadadora había olvidado el resbalón de la ‘base mark’ del primer día en el dúo técnico y estaba preparada para ello, porque brilló con su compañera en la rutina y alcanzaron el segundo cajón del podio gracias a una impresión artística impresionante. Segunda medalla para la delegación española con una ejercicio estupendo de 315.6442 puntos, a seis décimas del oro que se llevó Grecia (316.3315). Confesaba Iris Tio a este periódico que había momentos en los que tanta exigencia e información de cada rutina la abrumaba. Son siete pruebas las que tiene en su lista y eso obliga a la catalana a realizar maratones como en esta segunda jornada de los Europeos de Natación. Por la noche, se limpió de los errores del pasado. «Las dos hicimos cambio de chip muy rápido, dejamos de pensar en el pasado y hemos ido a por el futuro. Estábamos en el presente y centradas en lo que teníamos que estar», afirmaba Lluis. «Somos un dúo joven, con solo un año de entrenar juntas. Sabemos que tenemos mucho por aprender y mejorar y estamos contentas con nuestro proceso y en él vamos a seguir», añadía Tio, en ese camino hacia la excelencia. Lo confirmaba después. Por la mañana, clasificación a la final del solo libre con la segunda mejor nota. Por la tarde, dos platas para la colección. En la final del dúo libre, el favoritismo se dejó notar con las últimas seis parejas participantes. Con una Alemania que sorprendió, una Francia que dejó muy buena actuación y una Italia que reivindicó su actual estatus como campeona de Europa y quiso dejar constancia de que quería la primera plaza que en el Mundial de Singapur se llevaron Tio y Lluis. Rusia, no obstante, tocó a la puerta con toda su velocidad y su eficacia. Que no han competido internacionalmente en los últimos tres años, pero sí han seguido entrenando, como demostraron con una notaza de 310.4407 (175.1657 en los elementos y 135.2750 de impresión artística). Quedaban por salir las campeonas de Europa en el dúo técnico, las hermanas Alexandri, y que arriesgaron con un ejercicio con la dificultad más alta de toda la final. No se dejaron llevar ni por los nervios ni por las expectativas creadas, y lograron una actuación perfecta para ponerse primeras (316.3315) a falta de España. Allí salieron Tio y Lluis, a por todas. La acrobacia inicial, que solo ejecutaban ellas y por la que tuvieron que pedir permiso porque no había precedentes, fue marcada en naranja para la posterior revisión, lo que volvió a poner en tensión a Andrea Fuentes y al resto del equipo. Sin embargo, España empieza a estar entre las mejores en acrobacias y no llegó ninguna penalización, los temidos ‘base mark’ . Y pudieron explayarse en esa brillantez artística que solo esta selección alcanza. Pero sí hubo un chispazo menos de dificultad en los elementos que las dejaron segundas, a apenas seis décimas del oro europeo que se llevaron las griegas. Más allá de esta medalla de plata, segunda para la delegación española por el momento, se observa que se mantiene a raya a Rusia, que está cerca, pero a la que se supera todavía con mucha ventaja sobre todo en impresión artística. «Era la última vez que nadábamos esta rutina, y hemos salido contentas y orgullosas de cómo nos ha salido y cómo la hemos defendido. La hemos podido disfrutar», afirmó Tio. Así quedó el podio europeo en dúo libre: 1. Grecia: 316.3315 (175.9565 en elementos y 140.3750 en impresión artística). 2. España: 315.6442 (171.0942 y 144.5500). 3. Rusia: 310.4407 (175.1657 y 135.2750).