Tres meses después de su último combate, Joel Álvarez está de regreso . El luchador asturiano, que ostenta un récord de 8-3 dentro de la UFC, ha dado un paso al frente para aceptar un combate en corto aviso en el evento UFC 330 que tendrá lugar esta madrugada en Filadelfia . Y lo hará para pelear contra Chidi Njokuani, un experto en muay thai con mucha experiencia competitiva. La realidad es que Joel Álvarez ha podido aceptar esta oportunidad por dos motivos: el año pasado subió a la categoría del peso wélter (77 kilos), en lugar del peso ligero (70 kilos), y estaba ya en Nueva Jersey (Estados Unidos) ayudando al campeón de la división y número uno libra por libra de la UFC, Islam Makhachev, en los sparrings. Todo cuadró y ahora solo falta la victoria . El Fenómeno atiende a ABC para analizar su pelea y los entrenamientos que ha compartido con el que ahora es considerado mejor luchador del momento. -¿Cómo han ido estas semanas por Nueva Jersey y ahora la Fight Week en Filadelfia? -Bien, bien, contento porque ya en breve estoy de vuelta en casa, que se echa mucho de menos a la familia. Ya que vine hasta aquí para ayudar a Islam Makhachev en su pelea, pues salió una gran oportunidad y vamos a tratar de aprovecharla. -¿Cuál fue el proceso de la oportunidad de pelear en corto aviso en un evento numerado grande como el UFC 330? -Estaba en la casa del equipo de Islam, vi que se lesionó Geoff Neal, se presentó la oportunidad, hablé con Ali Abdelaziz (su representante) y dije que para adelante. -Esa es la parte más positiva del cambio de división (antes peleaba en 70 kilos y ahora en 77 kilos), ¿no? -Sí, cogí la pelea con dos semanas de antelación, es lo bueno de esta división, el poder aceptar estas oportunidades. -El campeón del peso wélter, Islam Makhachev, ha hablado acerca de los sparrings que hizo con usted. ¿Cuál es su visión? -La verdad que fue todo muy bien. Los entrenos con el equipo de Islam fueron muy buenos, son muy intensos y duraderos. Tiene un equipo espectacular, todos hacen lucha cuerpo a cuerpo y son muchos para entrenar en las mismas categorías. Es normal que esté donde está. -¿Y cómo es hacer sparring con ellos? ¿Cómo es su organización? -Ellos tienen un sistema en el que hacen varios sparrings semanales, al menos dos. Van protegidos con casco y hacen también muchos asaltos de lucha, de posiciones, de grappling. Estoy muy contento con los sparrings, muy buenas sensaciones para estar trabajando con el número uno libra por libra de la UFC. -¿Y qué tal la relación con el ‘coach’ Javier Méndez, Khabib Nurmagomedov o el propio Makhachev? -Javier Méndez es muy buen entrenador, una gran persona y ha estado encima de mí aconsejándome. Con Islam muy bien también, hemos hecho muchos asaltos de sparring y específicos. Y a Khabib solo lo vi un día, pero la verdad que es majísimo, un tío que te intenta ayudar en todo momento, me dijo que si necesitaba ayuda con el peso que los llamase. -Hablemos de su pelea contra Chidi Njokuani. ¿Cómo encara la pelea? -Bien, coincidí en el ascensor con mi rival y es alto como yo. Es un estilo de muay thai, unas patadas increíbles y un clinch peligroso. Me emociona mucho, porque es una pelea para fajarnos los dos arriba, marcar los tiempos e ir ganando minuto a minuto. -¿Se imagina un combate largo? -Sí que me imagino una pelea larga, porque es un tipo duro, no es fácil de marear. Hay que ir trabajándole, controlando la pelea poco a poco. -Este combate es una especie de redención personal después de su último tropiezo ante Yaroslav Amosov en mayo. ¿Qué ha podido aprender desde entonces? -Tampoco he mejorado gran cosa a nivel habilidades, pero sí tengo las ganas de salir a trabajar. Cuando tienes un campamento más largo, se te hace muy monótono, de este modo no hay un pico y luego baja el rendimiento. Afronto la pelea con muchas ganas. -¿Que versión vamos a ver de Joel Álvarez? -Hasta que no esté encima de octágono y vaya leyendo a mi rival no sé si tendré que ir más agresivo, más calmado… Hay que ir viendo cómo ‘pisa’ él y leer sus patrones para elegir un camino u otro. -Si vence a Chidi Njokuani, ¿qué nombres podrían venir? -La verdad que no lo sé, pero me gustaría que fuese alguien del top 15. Con Daniel Rodríguez me gustaría pelear porque trae un estilo de golpeo, siempre busco peleas emocionantes. -Stephen Thompson va a hacer su último combate el 14 de noviembre en el Madison Square Garden de Nueva York. Y buscará un oponente que dé espectáculo… Usted cumple esos parámetros. -Pelear contra Thompson en la pelea de su retiro sería una pasada, porque es uno de mis favoritos de siempre. -Porque si usted sale sin lesiones de esta pelea, ¿podría volver a competir de aquí a final de año? -Sí, claro, este combate lo cogí con dos semanas, igual para noviembre sería muy buena fecha. -Si se le da bien esta recta final de año, se posicionaría muy bien de cara a una posible evento de la UFC en España en 2027. -Sí, sí, ya lo hemos hablado varias veces, ser el protagonista de un combate estelar en España sería una pasada. -Muchas gracias por atendernos y mucha suerte en su combate en el UFC 330. -Muchas gracias a vosotros y un abrazo enorme.