Haití, el país más pobre de América, sigue sin poder frenar la escalada de violencia. Al menos 40 personas murieron este lunes en un ataque perpetuado por pandillas en la ciudad de Kenscoff, en las cercanías de la capital Puerto Príncipe. A pesar del respaldo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de diversos países por la vía bilateral, como es el caso el de Estados Unidos, el Gobierno del primer ministro Alix Didier Fils-Aimé no logra contener el espiral de violencia que azota cada semana a los once millones de habitantes que tiene el país. Esta última matanza tuvo lugar en un campamento de refugiados donde las victimas se encontraban congregadas en una iglesia. Según la agencia… Ver Más