
Delcy Rodríguez saludó este miércoles 12 de agosto el cierre del primer ciclo de diálogo con el sector opositor representado por la Asamblea Nacional electa en 2015 y pidió que otras fuerzas políticas se incorporen al proceso, en medio de una negociación que ya comenzó a tocar piezas sensibles del poder institucional.
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“Saludo y celebro este primer paso en el proceso de diálogo con el sector opositor representado en la Asamblea Nacional electa en 2015. Confío en que este proceso contribuya a construir un camino para la mejor convivencia democrática entre los distintos sectores políticos del país y que se traduzca en beneficios concretos para los venezolanos”, escribió Rodríguez en su canal de Telegram.
El mensaje llega después de que ambas delegaciones anunciaran acuerdos para reformar la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, renovar y ampliar el Comité de Postulaciones Judiciales y abrir un nuevo proceso para la designación de todos los magistrados del máximo tribunal. Es decir, el diálogo ya no se quedó en discursos sobre convivencia: comenzó a poner sobre la mesa instituciones que durante años han sido claves para la estructura de poder del chavismo.
Rodríguez llamó además a ampliar la participación política. “Llamo a que todas las fuerzas políticas se sumen a este diálogo, poniendo siempre por delante el bienestar, la paz, la estabilidad y el desarrollo de Venezuela”, señaló.
La invitación tiene una lectura política inevitable: el proceso que cuenta con respaldo e influencia de Estados Unidos busca ahora ampliar su alcance, mientras el chavismo intenta presentarlo como un espacio nacional y no exclusivamente como una negociación entre los sectores que actualmente están sentados en la mesa.
El primer ciclo también dejó pendiente una discusión todavía más delicada: el poder electoral. Aunque los acuerdos anunciados se concentraron en el sistema de justicia, las propias delegaciones incluyeron entre los temas de trabajo el fortalecimiento del poder judicial y electoral, dos áreas determinantes para cualquier eventual proceso de transición y elecciones.
Rodríguez apuesta ahora por que el diálogo produzca “beneficios concretos” para los venezolanos. El detalle es que, detrás de esa frase, queda una pregunta bastante menos diplomática: hasta dónde estará dispuesto el chavismo a ceder en unas instituciones que durante años le han permitido conservar el control político.
