El Reino Unido ha sufrido una grave brecha de seguridad después de que una de sus últimas incorporaciones a la Marina Real haya resultado ser una puerta de entrada para el espionaje chino. Una investigación del Telegraph ha desvelado que las cámaras espía que habían instalado en los drones no tripulados para las misiones del Golfo Pérsico estaban enviando datos no autorizados a China . El escándalo es mayúsculo y el fallo de seguridad, grave, según temen. Aunque desde el Ministerio de Defensa afirman que no hay pruebas de que se hayan enviado datos confidenciales a otro país, sí han admitido que desde marzo la Marina Real ha estado transmitiendo lo que se conoce como «comunicaciones de latido» , datos… Ver Más