La Liga de Fútbol Profesional llevará a cabo un cambio significativo en la temporada que comienza esta misma semana. Después de conocer las novedades en el reglamento , ahora ha sido el turno del balón conectado. El esférico también se verá modificado. La nueva tecnología aplicada permitirá obtener información en tiempo real sobre los movimientos y contactos que reciba este durante los partidos. La Liga argumenta que con este sistema se trata de mejorar la precisión de las decisiones arbitrales y ofrecer nuevas herramientas para explicar las jugadas a los espectadores. En su interior incorpora un sensor de 15 gramos equipado con un acelerómetro y un giroscopio. El dispositivo registra las fuerzas que actúan sobre el balón y transmite aproximadamente 560 señales por segundo. En los estadios habrá 12 antenas encargadas de recibir esta información y garantizar la cobertura de todo el terreno de juego. El sistema permite, además, conocer con precisión el momento en el que se produce un golpeo. Las características no son diferentes a las de uno convencional, sostienen. Esta tecnología ya ha sido probada con equipos de Primera y Segunda, además de haber sido utilizada anteriormente en trabajos con FIFA y UEFA. Se insiste en que el sensor no modifica la trayectoria ni el vuelo del balón. Para su funcionamiento, los balones deberán cargarse en estaciones inalámbricas durante 90 minutos, con una autonomía aproximada de cinco horas. Los cinco grandes ámbitos en los que los árbitros podrán utilizar los datos del balón serán: en los posibles fueras de juego con toques intermedios, en el momento exacto de los contactos con el balón, en las posibles manos, entradas y disputas al límite y en los balones divididos. También se destaca su aplicación en acciones a balón parado, especialmente en penaltis y en posibles dobles toques del lanzador. La implantación también contará con un protocolo específico para la custodia y utilización de los balones. Los clubes serán los responsables en los estadios. Antes de cada partido se comprobará que estén cargados. Tras el calentamiento, se retirarán los utilizados durante este tiempo, que no serán los nuevos, y entrarán en juego los 14 balones conectados disponibles para cada encuentro. Durante el descanso se volverá a comprobar su estado y al finalizar el partido serán recogidos y custodiados. La tecnología estará implantada, inicialmente, en los 20 estadios de Primera división. Su implantación en Segunda está prevista para la próxima campaña. En el caso del Rayo Vallecano, el cambio de estadio en el que jugará sus partidos como local no será un problema. El estreno llegará el próximo sábado, con el partido que da comienzo a la nueva temporada liguera. Alavés-Getafe.