Este fin de semana concluye la Feria Estatal de Iowa, el gran acontecimiento anual en este estado del Medio Oeste, uno de los lugares donde muchos sitúan ese concepto borroso de la ‘América profunda’. Son diez días donde ya apenas se vende y se compra ganado o maquinaria agrícola -el origen de las ferias, también de las nuestras en España-, pero que sobrevive como un espacio de encuentro, orgullo y diversión: competiciones ganaderas, folclorismo rural, muchos conciertos -no solo de ‘country’-, comida grasienta, atracciones infantiles… Pero por aquí no solo pasean granjeros, turistas y esbeltos terneros raza Angus en busca de un premio. Cada año, políticos de todo signo peregrinan hasta esta feria para poner la semilla de sus grandes… Ver Más