El PSOE ha cedido y la central nuclear de Almaraz permanecerá abierta hasta 2030. A su socio de coalición, Sumar, no le ha entusiasmado el anuncio y ha respondido con una carta de protesta repleta de malos argumentos en contra de la prórroga : a saber, que la central ha agotado su vida útil, que su continuidad posterga la descarbonización, que encarece la electricidad y que consolida el oligopolio. Ninguna de las cuatro cosas es cierta. Empecemos por el primero de los argumentos que emplea Sumar: que el reactor ha sobrepasado su vida útil y, por consiguiente, es irresponsable extenderla. En realidad, lo que entendemos por «vida útil» de un reactor no es más que una licencia administrativa. Es el… Ver Más