Más de 1.500 conductores de autobús de Arriva North London, una de las compañías privadas que opera líneas de la red de autobuses de Transport for London (TfL), comenzaron este viernes una huelga que ha dejado a 43 líneas de Londres con poco o ningún servicio, principalmente en el norte y el este de la capital, además de algunas zonas del centro y de la localidad de Essex. El paro, convocado por el sindicato Unite, continuará este sábado y constituye el primero de una serie de 26 jornadas de protesta previstas entre agosto y octubre. El conflicto se centra en las condiciones que afrontan los conductores durante los episodios de calor extremo. Unite denuncia que muchos autobuses disponen únicamente de… Ver Más