La euforia de una victoria puede salirte cara y sino que se lo digan a algunos de los peleadores que participaron en UFC 329. Max Holloway, Paddy Pimblett y Gable Steveson han sido sancionados por la Comisión Atlética de Nevada (CAN) con una multa de 2500 dólares cada uno por abandonar el octágono para celebrar con sus familiares y amigos tras obtener la victoria en sus respectivos combates del evento ocurrido en el T-Mobile Arena de Las Vegas el pasado 11 de julio. Los tres peleadores habían quedado bajo el foco de la comisión después de saltar del octágono una vez obtuvieron sus triunfos en el pasado UFC 329. El estadounidense Gable Stevenson fue el primero en hacerlo tras noquear en el primer asalto a Elisha Ellison. Luego, el inglés Paddy Pimblett repitió la jugada una vez venció a Benoit Saint Denis y para finalizar, Max Holloway también, después de que su enfrentamiento con Conor McGregor durara 69 segundos por la lesión de The Notorious. Sin embargo, la sanción no responde a una cuestión deportiva, ya que ninguno de los tres ha recibido suspensión. La comisión ha considerado que el problema residía en la seguridad y en evitar que una celebración pueda convertirse en un incidente de mayores dimensiones. El precedente que explica la dureza con la que la Comisión Atlética de Nevada afronta esta situación tiene nombre y apellidos: Khabib Nurmagomedov . El ruso, después de derrotar a Conor McGregor en UFC 229, saltó la jaula para dirigirse hacia el equipo del irlandés. Aquello desencadenó una batalla campal alrededor del octágono que obligó a intervenir a la policía y acabó con numerosas personas detenidas. Desde entonces, la comisión ha endurecido sus sanciones contra los peleadores que abandonen el octágono antes de que reciban el resultado oficial. El presidente de la Comisión Atlética de Nevada, Dallas Haun, ha recordado este incidente en la reunión en la que ha oficializado las sanciones. Aun así, ha reconocido que en los episodios de Holloway, Pimblett y Steveson no existía una intención hostil, sino todo lo contrario. Celebrar junto a las familias y amigos de los peleadores. A pesar de ello, la CAN se ha agarrado en que para ellos con el riesgo potencial es suficiente . La decisión ha generado múltiples críticas en el mundo de las artes marciales mixtas (MMA). Uno de los más contundentes ha sido Michael Bisping, que ha calificado de «crimen» y de «tontería» que la comisión haya retenido parte de la bolsa de los peleadores por una celebración. El ex campeón ha recordado que él también saltó la jaula después de conquistar el título del peso medio ante Luke Rockhold en UFC 199. Por tanto, el debate va más allá de la sanción de 2500 dólares. Para algunos, saltar la jaula forma parte de la emoción que acompaña a una victoria. Para la Comisión Atlética de Nevada, es una conducta que debe desaparecer antes de que vuelva a ocurrir algo parecido al McGregor-Khabib. Holloway, Pimblett y Steveson ya han pagado el precio de aquella celebración. 2.500 dólares cada uno por cruzar una frontera que, en Las Vegas, quedó marcada para siempre por aquella noche en la que Khabib saltó la jaula y convirtió una victoria en uno de los mayores caos en la historia de la UFC.