
El periodista y dirigente político venezolano Omar González Moreno afirmó que la inmediata movilización del Estado colombiano frente al devastador terremoto que sacudió este lunes al vecino país constituye un brutal contraste con la desorganización, precariedad y tardía capacidad operativa demostrada por el régimen de Delcy Rodríguez durante los terremotos que golpearon a Venezuela el pasado 24 de junio.
“En Colombia tembló la tierra y reaccionó el Estado. En Venezuela tembló la tierra y quedó al descubierto que el Estado también estaba en ruinas”, sentenció González Moreno.
Destacó que, pocas horas después del terremoto de magnitud 7,4 registrado este lunes en Colombia, las autoridades declararon el desastre nacional, instalaron un puesto de mando unificado y movilizaron los organismos responsables de atender la emergencia.
“Ese es el contraste que indigna. Mientras Colombia activa sus instituciones para rescatar personas, evaluar daños y atender a las víctimas, en Venezuela descubrimos durante nuestra tragedia que el chavismo había destruido también la capacidad del país para responder eficazmente ante una catástrofe”, afirmó.
González Moreno recordó que después de los terremotos venezolanos fue la comunidad internacional la que tuvo que movilizar bomberos, rescatistas, militares, perros especializados, drones, equipos médicos y asistencia humanitaria para reforzar las operaciones de emergencia.
El dirigente político señaló que una catástrofe natural no distingue ideologías, pero la capacidad para enfrentarla sí permite medir la calidad de un gobierno.
“Los terremotos son inevitables; la improvisación, la negligencia y la destrucción institucional no lo son. La naturaleza produce el sismo, pero son los gobiernos los responsables de estar preparados para salvar vidas cuando ocurre”, enfatizó.
Finalmente, González Moreno sostuvo que la comparación entre ambos países deja una conclusión demoledora.
“Colombia sufrió hoy un terremoto. Venezuela sufrió dos: el de la naturaleza y el de un régimen que durante años demolió al Estado. Del primero podemos reconstruirnos; para superar el segundo hay que cambiar definitivamente a quienes destruyeron el país”.

