Siempre brilla en las grandes ocasiones. Paula Sevilla ha logrado una difícil clasificación para la final de los 400 metros con una sensacional actuación en las semifinales . La manchega salió con prudencia pero se mostró fortísima en la segunda curva. Aguantó bien en los últimos metros y cruzó la meta tercera, en 50.21 , su récord personal y tercera mejor marca española de la historia. El crono le sirvió para avanzar a la final, en la que partirá con la sexta mejor marca. «He corrido por mi gente, por todos los que estaban en la grada. He disfrutado mucho, ahora a recuperar bien porque las piernas están cansadas y tengo también los relevos», declaraba Paula tras su semifinal. En la primera semifinal había corrido Blanca Hervás . Tenía por delante, en la calle 6, a Lieke Klaver, una referencia excelente. Pero la neerlandesa volaba y Blanca no lograba acercarse. En la recta final, la madrileña no encontró esa fuerza que suele mostrar en los metros finales y entró en meta cuarta con un crono (51.12) que no le permite el pase a la final . Tampoco se clasificó la gaditana Ana Prieto (51.69), que hizo una carrera solvente. El mayor escándalo de los campeonatos se vivió en la primera semifinal de los 800 metros. La suiza Werro , una de las grandes favoritas para el oro, tropieza de forma absurda consigo misma (su pie derecho golpea a su gemelo izquierdo) a falta de 130 metros y cae a la pista. Tarda mucho en levantarse y finalmente cruza la meta última . Sorprendentemente, y de forma injusta, la suiza ha sido recalificada para la final. El show ha pesado más que la justicia en este caso. La victoria en la primera serie fue para la inglesa Reekie con 1:58.61. Marta Mitjans , la atleta de Arenys de Mar , imitó las tácticas de Attaoui, vivió la primera vuelta a cola de grupo, cruzó última los 400 metros y remontó posiciones al final. La joven mediofondista, de 19 años, terminó sexta con 1:59.91 , quedó fuera de la final por tiempos pero ha hecho un campeonato extraordinario. En la segunda carrera participaba Rocío Arroyo . La alcalaína no estuvo nunca en carrera y llegó última con 1:59.32 , en una serie dominada por la británica Hodgkinson (1:57.38) y la neerlandesa Femke Bol (1:57.46). La final será la prueba reina de los Europeos. En los 3.000 obstáculos España mostró mucha solidez y fondo de armario. El burgalés Arce quiso tirar de galones y venció con autoridad su semifinal en 8:34.47. Causó una impresión magnífica. En la serie anterior se había clasificado también para la final el fuenlabreño Quijada , sin demasiado esfuerzo.