Se ha marchado Pedro Rivero dejando tras de sí una trayectoria personal y profesional al alcance de muy pocos. Solo de aquellos que iluminan y hacen mejores a los que tienen la suerte, como fue mi caso, de cruzarse en su camino. Una senda que merece líneas y líneas de un agradecimiento que tristemente toca condensar en este breve instante. Fue mi mentor, mi consejero y una persona de la que aprendí gran parte de lo que sé sobre el mundo de la energía, pero también sobre el trato con los demás, desde la amabilidad y el respeto. El fundamento de lo que unos llaman mano izquierda; otros, diplomacia, pero que en su caso no era otra cosa que una… Ver Más