La final de los 100 metros de los Europeos de Birmingham no pasará a los libros de historia, aunque el doblete británico sí la colocará en un lugar principal para los organizadores. Ganó Romell Glave en 10.09, por delante de su compatriota Jeremiah Azu (10.16) y el alemán Owen Ansah (10.19). No pudo acabar en condiciones el gran favorito, el italiano Marcell Jacobs, que salió fatal y se frenó a mitad de la prueba cojeando. Jacobs cruzó finalmente la meta en 12.26, séptimo, cuando la carrera ya había terminado para él mucho antes de la línea. Su tiempo de reacción, 0.137, no fue especialmente malo. El problema apareció antes del disparo. Según explicó, al probar los tacos, Jacobs sintió un dolor muy fuerte en el aductor, en el mismo punto que ya le había molestado antes de Mónaco. Las cámaras captaron la mueca, pero el italiano decidió correr. «Estaba dispuesto a romperme entero con tal de llegar al final», reconocería después. Jacobs había llegado a Birmingham para perseguir un tercer título consecutivo después de sus victorias en Múnich 2022 y Roma 2024. Quería igualar a Valeriy Borzov y Linford Christie y añadir otra página de resistencia a una trayectoria cimentada entre grandes triunfos y demasiadas lesiones. La semifinal había alimentado esa impresión. Jacobs ganó la suya en 10.08, contra un viento de 0,6 metros por segundo, y llegó a la final con el mejor tiempo de los ocho clasificados. Todo apuntaba hacia un duelo con Glave, el rival al que él mismo había señalado, pero la salida no confirmó el presagio. Su reacción al disparo no fue mala, pero Jacobs no progresó. Mientras Glave construía la carrera desde los primeros apoyos, el italiano empezó a quedarse atrás y, cerca de la mitad de la recta, levantó el cuerpo y redujo la velocidad. Delante, Glave no encontró rival. El bronce de Roma 2024 se convirtió en campeón de Europa con una aceleración que rompió la final en su segunda mitad. Azu completó la fiesta británica remontando hasta la plata y Ansah conservó el bronce por tres centésimas. Chituru Ali, subcampeón dos años antes, fue sexto con 10.34, de manera que Italia pasó de imaginar otra coronación a quedarse fuera del podio. El oro confirmó la progresión de Glave, que ya había derrotado a Jacobs en Savona y había llegado a Birmingham con 9.97 como mejor marca personal. A sus 26 años conquistó el título individual más importante de su carrera y terminó con el reinado del hombre que dominaba los 100 metros europeos desde 2022. No pudo estar más cerrada la lucha por el título en los 100 vallas, que fue para la neerlandesa Nadine Visser tras imponerse por una sola milésima a la polaca Pia Skrzyszowska. Ambas cruzaron la meta en 12.67, y tras una interminable espera mientras se revisaba la foto-finish, el oro cayó del lado de Visser. Primera gran medalla internacional para la neerlandesa, que venía de ser subcampeona mundial bajo techo esta misma temporada, en Torun. El bronce se lo llevó la francesa Laeticia Bapté.