
La ONG venezolana Provea advirtió este viernes de que su país parece “estar derivando en una atípica tecnocracia autoritaria”, en la que, según la organización, las autoridades “tuteladas” por Estados Unidos “se empeñan en satisfacer los intereses de los capitales transnacionales y en continuar desconociendo los derechos ciudadanos”.
En un mensaje publicado en X, la organización no gubernamental señaló que, mientras “se vislumbran posibles nuevos acuerdos en materia energética, trabajadores activos y jubilados siguen reclamando en las calles salarios y pensiones dignas, que se mantienen congeladas desde 2022”.
Por otra parte, aseguró que cientos de personas continúan privadas de libertad por razones políticas “pese a los anuncios de reconciliación” por parte del Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien dijo el lunes que 1.046 venezolanos han sido liberados desde enero, cuando comenzó un proceso de excarcelaciones pocos días después de que EE.UU. capturara a Nicolás Maduro.
Además, según Provea, el “entramado jurídico que propició la criminalización y judicialización de miles de venezolanos sigue intacto y el sistema de administración de justicia continúa operando como instrumento para la persecución de la disidencia política y social”.
En su mensaje, la ONG también advirtió que los “nuevos desarrollos extractivos se están realizando sin los debidos estudios de impacto ambiental” y “se continúan agravando los conflictos socioambientales”, lo que, afirmó, también afecta a los pueblos indígenas.
“Insistimos en que la solución a la crisis del país solo será posible si se adoptan las medidas necesarias que coadyuven a la superación de la profunda emergencia económica, manteniendo el centro en la realización de las conquistas sociales, la preservación del medio ambiente frente a los efectos del cambio climático, la democracia y la justicia social y ambiental”, expresó.
Provea también denunció que miles de venezolanos todavía sufren constantes cortes de electricidad, sobre todo, en estados como el petrolero Zulia (noroeste), fronterizo con Colombia, así como interrupciones en el servicio de agua.
Tras la captura de Maduro el pasado enero, el Gobierno interino ha abierto sectores estratégicos de Venezuela como el petrolero, el minero y el eléctrico a la inversión extranjera, en medio de su estrecha colaboración con la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, a la vez que ha impulsado reformas y excarcelado a cientos de presos políticos.
Justamente este viernes, el presidente de EE.UU. anunció un “histórico” acuerdo con Venezuela que duplicará las reservas petroleras del país norteamericano.
Este mes de agosto, el chavismo, en el poder desde 1999, y un sector de la oposición comenzaron un proceso de negociaciones impulsado por Washington enfocado en la transición democrática. EFE