Saltar al contenido
Edición en español Domingo 23 de agosto de 2026

Ramón Peña: Hiperdeuda

Esta semana, la deuda global de Estados Unidos alcanzó la suma récord de 40 billones de dólares, equivalente a 124% de su Producto Interno Bruto.

El monto se ha más que duplicado desde inicios del SXXI durante las sucesivas administraciones, democráticas y republicanas. Hasta el presente no han funcionado los intentos de contrarrestarla. Trump, por ejemplo, en su primer gobierno dispuso reducir impuestos a los más ricos y a las grandes corporaciones para estimular las inversiones domésticas. Si bien incentivó el gasto de capital, el crecimiento económico incremental no compensó la menor recaudación por el recorte impositivo.

En su actual gestión, encomendó a Elon Musk un severo recorte del gasto público, el cual solo logró débiles resultados en las finanzas públicas y algunos efectos disruptivos en sectores clave de la administración. Recurrió también a abultadas y cuestionadas tarifas de importación, que la Corte Suprema de Justicia terminó calificando de ilegales y obligan al gobierno al reembolso de lo recaudado.

Una deuda de esta magnitud no implica una crisis inminente de impago. Pero a medida que crece aumentan las tasas de interés y el costo sustrae recursos significativos para infraestructura, innovación, salud, educación y hasta puede hacer necesaria una mayor carga impositiva.

La tasa de interés se está casi duplicando, la de títulos de largo plazo ya es de 5,3%. lo cual se refleja en tasas indeseables para los contribuyentes en términos de hipotecas, compras a crédito e inflación. La Secretaría del Tesoro ha dispuesto duplicar la recompra de deuda pública en mercados secundarios para inyectar liquidez al sistema, rebajar los costos de la deuda y atenuar la presión al alza de las tasas de interés.

Los efectos de esta deuda pública, en tiempo preelectoral (mid term elections en noviembre), se proyectan como un pasivo político para el presidente en oficio. Los votantes se guían por su bienestar financiero personal y por su expectativa de las condiciones económicas…

Clique aqui para ver articulo original