
El presidente Trump negó el viernes que los familiares de los marineros e infantes de marina a bordo del USS Abraham Lincoln estuvieran preocupados por sus seres queridos, y agregó que el portaaviones pronto sería relevado tras un despliegue de nueve meses.
Por New York Post
“Ese barco está en movimiento ahora mismo, o lo estará muy pronto, y será reemplazado por otro barco muy similar”, dijo Trump a los periodistas en la Base Conjunta Andrews antes de partir hacia un evento en Long Island.
En los últimos días han surgido numerosos informes que indican que las malas condiciones de vida y la falta de tiempo libre han tenido graves consecuencias psicológicas para los aproximadamente 5.000 militares a bordo del portaaviones, que ha estado estacionado en el Mar Arábigo desde enero, antes del inicio de las operaciones de combate contra Irán.
Según el Navy Times y el Wall Street Journal, al menos tres marineros han intentado saltar por la borda o lo han conseguido, obligando a sus compañeros a rescatarlos o a impedir físicamente que cayeran al agua.
Más de 200 familiares se reunieron con el secretario interino de la Marina, Hung Cao, en San Diego la semana pasada para plantear sus problemas, pero Trump dijo a los periodistas “no, no lo son” cuando un reportero señaló que los familiares “están preocupados por las condiciones” en el barco.
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