Islam Makhachev parece haber convertido el peso wélter en su nuevo territorio. El daguestaní acaba de ampliar su dominio en las 170 libras venciendo a Ian Garry para convertirse en el peleador con mayor racha de victorias consecutivas en la UFC y los aspirantes se suceden a su alrededor en busca de alguna grieta. A pesar de ello, la leyenda de la UFC, Kamaru Usman, cree que existe un peleador capaz de encontrarla. Y ese hombre, según su propia lectura, es él. El excampeón del peso wélter no niega que la nueva generación viene pisando fuerte. Hay nombres que, en su opinión, acabarán convirtiéndose en «auténticos asesinos». Pero cuando analiza el escenario desde una perspectiva puramente deportiva, ‘The Nigerian Nightmare’ (apodo de Usman) encuentra una diferencia fundamental. Las artes marciales mixtas no siempre premian al mejor sobre el papel, sino al peleador cuyo estilo consiga neutralizar las virtudes del rival: «Sé que son buenos, pero ahora mismo, siendo sincero, con todos los estilos que veo y las matemáticas de las MMA, cómo funciona, sentí que, oye, los estilos hacen las peleas ». Ahí nace su confianza. Usman considera que su combinación de lucha, fuerza física y experiencia puede ofrecerle un camino diferente al que han encontrado otros contendientes frente a Makhachev . No se trata únicamente de ser el mejor peleador dentro del octágono, sino de conseguir que el daguestaní no pueda desarrollar con tanta facilidad el juego que le ha permitido dominar la categoría. El problema es que el nigeriano sabe que su candidatura genera dudas. Después de haber reinado durante años en el peso wélter, ya no ocupa la misma posición que cuando defendía el cinturón. Por eso entiende las opiniones que consideran que no merece recibir directamente una nueva oportunidad: « Les digo que puedo lograrlo. Todos dicen: ‘No te lo mereces’. Escuchen, lo entiendo. Lo comprendo». Kamaru Usman no parece querer ganar esa discusión fuera del octágono. Su argumento está dentro de él. Cree que todavía tiene las herramientas necesarias para plantear a Islam una pelea distinta a cualquiera de las que ha disputado hasta ahora. Y su camino hasta aquí tampoco ha sido sencillo. Él mismo reconoce que necesitó dar un paso atrás, tomarse un descanso y volver a asumir riesgos después de una etapa complicada. Ahora vuelve a mirar hacia la cima. Makhachev es el campeón y Usman, uno de los hombres que ya conoce el peso de un cinturón que ahora quiere recuperar. Quizá haya otros nombres como Michael Morales o Carlos Prates con más argumentos para reclamar la oportunidad. Pero Usman no habla de méritos, sino de estilos .