Urko, otro héroe canino que trabaja en la búsqueda de sobrevivientes del terremoto en Colombia

Las labores de los binomios del comando de ingenieros han sido fundamentales para el rescate de personas. Foto: Ejército Nacional.

 

 

 

No necesitan entender las palabras que acompañan una emergencia. Basta una señal de su guía para comenzar. Entonces, el juego queda atrás y aparece el entrenamiento: el olfato se agudiza, los pasos se vuelven precisos y cada movimiento adquiere un propósito.

Por Revista Cambio

Cada uno tiene una especialidad, pero todos comparten una misma misión. Nala2, Polo4 y Perla4 están especializados en búsqueda y rescate, mientras que Júpiter y Urbi trabajan en rastro específico.

Detrás de cada perro hay un soldado que conoce sus señales, sus tiempos y esas pequeñas costumbres que, después de cientos de horas de trabajo, terminan convirtiéndose en una conexión que va más allá del entrenamiento.

Nala2, una labradora desplegada en Quibdó, tiene una particularidad que refleja esa conexión con su guía: reconoce su voz incluso entre varias personas. En medio del ruido, los movimientos y la confusión, esa voz conocida es suficiente para que vuelva a concentrarse y continúe con aquello para lo que fue entrenada.

Polo4 y Perla4 también son labradores especializados en búsqueda y rescate. Uno, de pelaje claro, y la otra, de pelaje oscuro, forman parte de los equipos preparados para localizar personas cuando las condiciones del terreno dificultan la búsqueda.

 

El olfato de los perros rescatistas han sido pieza fundamental luego del terremoto en el país. Foto: Ejército Nacional.

 

Su trabajo comienza mucho antes de llegar a una emergencia, con horas de entrenamiento y una relación construida junto a sus guías.

Júpiter es un pastor belga que lleva poco más de un año de servicio y está especializado en rastro específico. Su tarea consiste en seguir una huella olfativa determinada y convertir aquello que para una persona puede pasar inadvertido en una señal que permita orientar una búsqueda.

Su especialidad es diferente, pero comparte con sus compañeros la misma misión.

Y está Urbi, otro pastor belga especializado en rastro específico, que también fue desplegado en Cali. En medio de los escombros, su figura se pierde por momentos entre los restos de una estructura colapsada.

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Author: Pablo Perez