
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) afirmó que los extranjeros que permanecen de forma ilegal en EE.UU. ya no pueden tomar vuelos, salvo cuando salgan del país norteamericano para autodeportarse. El mensaje surgió en medio de las operaciones migratorias del ICE en aeropuertos, que ampliaron el alcance del control federal sobre viajeros sin estatus permanente.
Por La Nación
Qué dijo el DHS sobre los vuelos nacionales de personas indocumentadas
Según informó CBS News, el departamento expresó: “Bajo la presidencia de Trump, el DHS ya no tolerará esta práctica. Esta administración está trabajando diligentemente para garantizar que los inmigrantes indocumentados no puedan volar a menos que sea para deportarse voluntariamente”.
La declaración acompañó un cambio en la cooperación entre la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La TSA ahora comparte más información sobre pasajeros extranjeros con el organismo migratorio.
Cómo funciona la colaboración entre la TSA y el ICE
CBS News explicó que agentes de la TSA entregan al ICE avisos o datos sobre determinados viajeros. Esa información permite que los oficiales identifiquen a personas que el gobierno federal considera deportables antes de una intervención.
Los reportes recientes sobre arrestos en aeropuertos se relacionan con esta cooperación más amplia. Varios videos que circularon en redes sociales registraron algunos procedimientos.
La información alcanza a extranjeros sin antecedentes penales que enfrentan posibles infracciones civiles de inmigración. Entre esos casos aparecen las personas con visas vencidas en aeropuertos, aunque el nuevo alcance no se limita a quienes recibieron una condena o representan un riesgo para la seguridad pública.
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