Un diálogo efectivo requiere reglas claras, voluntad real y confianza mutua. Cuando faltan estos elementos o se usa el tiempo para simular acuerdos sin cambios reales, la mesa se convierte en un espacio sin esperanza.
El inicio de un nuevo proceso de diálogo ha generado grandes expectativas entre los ciudadanos y cuenta, además, con el respaldo de diversos sectores de la sociedad civil. La aspiración de los venezolanos es que este espacio permita abordar y resolver, de manera efectiva, los principales problemas que afectan al país, siempre en función del interés nacional.
Entre los temas que concentran mayor atención de la opinión pública y que deberían formar parte de una agenda prioritaria, destacan los siguientes:
1. Fortalecimiento de la institucionalidad democrática.
Es indispensable contar con instituciones verdaderamente independientes, capaces de ejercer sus responsabilidades sin subordinación a quienes detentan el poder político. En este sentido, resulta prioritario garantizar la autonomía del Consejo Nacional Electoral y del Tribunal Supremo de Justicia, como pilares fundamentales para el fortalecimiento del Estado de derecho y la confianza ciudadana.
2. Redefinición del papel del Estado como empresario.
Es necesario evaluar el modelo de gestión estatal sobre las empresas públicas, muchas de las cuales fueron anteriormente privadas y hoy presentan un marcado deterioro en su capacidad productiva. Sectores estratégicos como el eléctrico, el hierro, el aluminio, las fábricas de cemento, el conglomerado pesquero, la producción de combustibles para el consumo nacional reflejan importantes limitaciones operativas. A ello se suma la carga fiscal que representa el sostenimiento de empresas con pérdidas continuas, sostenidas con recursos públicos, situación que analistas vinculan con los desequilibrios macroeconómicos e inflacionarios(tenemos la inflación más alta del mundo) que nos afectan
3. Revisión del marco jurídico relacionado con la propiedad privada.
Otro aspecto fundamental es la revisión de aquellas normas que han afectado el derecho a la propiedad privada y que, según diversos analistas, han contribuido a generar inseguridad jurídica y a desalentar la inversión nacional y extranjera. La ocupación o expropiación de numerosas empresas, fincas, haciendas y unidades de producción, muchas de las cuales hoy operan muy por debajo de su capacidad o permanecen inactivas, constituye un tema que merece ser analizado con responsabilidad para promover la recuperación del aparato productivo nacional. Se hace necesario derogar la ley de tierras responsable de la crisis que afecta al campo venezolano.
4. Definición de un cronograma electoral.
La elaboración de un cronograma electoral claro y oportuno representa una demanda recurrente de amplios sectores del país. Los venezolanos aspiran a participar en procesos electorales transparentes, con garantías para todos los actores políticos y con una autoridad electoral que inspire confianza, de manera que sea el voto el mecanismo mediante el cual se elijan las futuras autoridades que conducirán los destinos de Venezuela.
El país observa con atención el desarrollo de este proceso de diálogo. La esperanza de la nación es que este esfuerzo produzca acuerdos concretos que contribuyan a la recuperación institucional, política y económica del país, y que la mesa nos de las esperanzas de cambios que desea la nación venezolana.
Vicente Brito
Presidente
Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución.