Quizá no importa cómo se gana, pero sí cómo se pierde. Paula Badosa se despidió este jueves del US Open, pero su tenis ha vuelto. La española perdió en segunda ronda frente a Coco Gauff (6-4, 7-6), pero mostró una gran versión, un tenis que invita a confiar en que puede volver a aspirar a todo. Badosa regresaba a uno de los grandes escenarios del tenis mundial . Gauff, cuarta del mundo en estos momentos, es favorita y jugaba en casa. Así que la organización llevó el partido a la pista central, Arthur Ashe, el mayor estadio de tenis del mundo. Era una oportunidad de oro para que Badosa se volviera a presentar ante el mundo como la jugadora que fue, la que se encaramó al número 2 mundial, la que merodeaba levantar algún día un ‘grande’. Desde enero de 2025, cuando alcanzó las semifinales en Australia, su carrera se ha desbaratado entre problemas físicos -en especial, la espalda- y dudas mentales. Ahora había vuelto a Nueva York con la intención de disfrutar y de ser capaz de competir. «Si estoy bien físicamente, puedo competir con cualquiera», dijo en la previa, preguntada por un enfrentamiento con Gauff. En Arthur Ashe, salió con intensidad y no tardó en mostrar que podía hacerlo, que podía competir. Intensa, ágil y con fuerza en los golpes, se adjudicó con su saque el primer juego y se colocó 15-40 contra el servicio de Gauff. La central todavía estaba medio vacía, con la gente quemando la tarjeta con los ‘Honey Deuce’ , el cóctel tradicional del US Open, y Badosa ya había puesto en aprietos a la estadounidense. Pero Gauff lo levantó después de un peloteo de mucha pelea y le dio la vuelta. La cuestión era si esto tendría un peaje mental en Badosa, que perdía la ocasión de inclinar el set a su favor. La española siguió concentrada, pero delante tenía una jugadora muy dura. Consistente, rápida, con un revés que no falla. Una pared, por mucho que Badosa percutiera con pelotazos agresivos desde el fondo. Con 3-3 y saque de Badosa, ambas se fajaron en un juego largo y disputado. Pero se lo llevó Gauff, que celebró con rabia. Badosa lo intentó, pero no logró dar la vuelta al ‘break’. Se desesperaba la española con algunos fallos en el final, gritando al cielo, tocándose la nariz, que este verano tuvo que operarse por un problema en el tabique. Muchos en la Arthur Ashe creían que hasta ahí había llegado Badosa. Pero, en una dinámica que invita al optimismo, mejoró cuando peor se le pusieron las cosas. Tiró su saque con golpes innecesarios, se puso contra el límite… Pero siempre reaccionó y logró dar la vuelta a la situación. Incluso en el último juego del set, cuando tuvo que romper el servicio de Gauff para seguir viva: jugó a tumba abierta, con agresividad confiada y lo logró. Fue una Badosa desmelenada, que soltaba el brazo como nunca, que escupía restos violentos. Pero que también se enredó en errores que acabó pagando. Por ejemplo, en el ‘tie break’ del segundo set, con una doble falta cuando iban 4-4. Al final, la agresividad que le mantuvo en el partido la acabó condenando: el punto definitivo fue una bola blanda, traicionera de Gauff, que Badosa respondió con un latigazo innecesario que se perdió más allá de la línea. «Ella subió el nivel , no fue una sorpresa para mí», dijo Gauff sobre Badosa después del partido. Ahora, se las tendrá que ver en tercera ronda con otra española. De hecho, con la única que queda en el cuadro: Cristina Bucsa. La cántabra jugó un partido de la máxima dureza contra Himeno Sakatsume, una japonesa peleona, que la llevó al límite, a lo máximo que se puede jugar en un partido de tenis femenino: 7-6, 6-7, 7-6. Tres desempates , incluido el ‘super tie break’ final, a diez puntos, en el que Bucsa también sufrió. «Estoy muy contenta por cómo lo he solventado en lo mental y en lo físico», dijo después del partido. «Hasta el final he estado creyendo en mí, en mis posibilidades». La victoria le devuelve a Bucsa a la central de Nueva York, donde se medirá este sábado a Gauff. Necesita un descanso merecido para esa cita. Quien no tuvo ninguna posibilidad fue la tercera española que quedaba en el cuadro en segunda ronda, Jessica Bouzas Maneiro. Se la llevó por delante Elena Rybakina (6-2, 6-4). La número dos del mundo está recuperando su forma y la gallega solo pudo ofrecer una reacción tímida en el segundo set.