El festín que se pueden pegar los norteamericanos a base de hamburguesas contrasta con los mordiscos que pueden dar los españoles a esa comida. El mismo producto a ambos lados del Atlántico sirve para revelar cómo con los sueldos de EE.UU. o de otras muchas potencias económicas pueden compra r hasta dos veces más Big Mac al año que un español. El índice de la burger más conocida del mundo sirve para comparar un nivel de sueldos, precios y tributos que deja a España en uno de los últimos puestos del ranking de poder adquisitivo de todo el mundo desarrollado. Después de todo un verano contaminado por una inflación disparada (un 4,3% hasta agosto, sin contar aún con la vorágine… Ver Más