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Edición en español Sábado 5 de septiembre de 2026

Dos sismos en pocas horas y la advertencia de una geóloga sobre lo que realmente ocurre al oriente de Venezuela

Sismógrafo. Imagen referencial generada con IA

 

La ingeniera geóloga Luiraima Salazar explicó este viernes 4 de septiembre que los sismos registrados entre Pedernales, Güiria y el golfo de Paria forman parte de la dinámica tectónica de una de las zonas más complejas del oriente venezolano. Su análisis fue publicado en X, luego de dos movimientos reportados por Funvisis.

lapatilla.com

“Una actividad completamente normal dentro de este complejo dominio tectónico de la región oriental de Venezuela”, señaló Salazar al referirse al comportamiento sísmico registrado en las últimas horas.

Funvisis reportó un movimiento de magnitud 4,4 a las 7:15 p. m. del jueves 3 de septiembre, con epicentro a 32 kilómetros al norte de Pedernales y una profundidad de 9,3 kilómetros. Horas después, a la 1:06 a. m. del viernes, registró otro sismo, de magnitud 3,7, ubicado a 20 kilómetros al norte de Güiria y a 22,9 kilómetros de profundidad.

Salazar advirtió que la actividad de esta zona no puede explicarse atribuyendo automáticamente cada movimiento a una sola estructura. “Esta región no debe interpretarse únicamente en función de la falla de El Pilar”, sostuvo, al explicar que en el área interactúan distintos sistemas de deformación vinculados con el límite entre las placas del Caribe y Sudamérica y con la transición hacia la subducción de las Antillas Menores.

Sobre los dos eventos, la especialista precisó que sus características son diferentes y que todavía no permiten determinar qué estructuras estuvieron involucradas. “La ubicación por sí sola es insuficiente para determinar qué estructura produjo la ruptura”, afirmó. Para establecerlo con mayor precisión, indicó que deben analizarse mecanismos focales, localizaciones hipocentrales más exactas y otros datos geodésicos.

Además, Salazar recordó el antecedente del terremoto de Paria de 2018, de magnitud Mw 7,3, cuyo origen fue interpretado por el Servicio Geológico de Estados Unidos como una ruptura dentro de la litosfera sudamericana en subducción y no como una ruptura superficial de la falla de El Pilar. En ese contexto, también mencionó la hipótesis geodinámica de una estructura tipo STEP en la transición entre los sistemas tectónicos de la región.

Finalmente, la ingeniera geóloga descartó que los dos movimientos permitan anticipar por sí mismos un terremoto de mayor magnitud. “Los sismos no pueden predecirse, ni siquiera basándose en una sucesión de pequeños temblores”, enfatizó. Su recomendación es seguir la evolución de la actividad y contrastar los registros con información científica antes de atribuir los eventos a una estructura determinada.

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