En un emotivo acto celebrado en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha entregado este viernes el prestigioso galardón ‘Bisturí de Oro 2026’ al doctor Ramón Cugat. Este reconocimiento distingue a los profesionales de la salud que han dejado una huella imborrable y determinante en la medicina deportiva de nuestro país. El premio pone en valor una trayectoria de más de cuatro décadas consagradas a la investigación, el cuidado de los futbolistas y la vanguardia en cirugía ortopédica. La entrega se ha llevado a cabo dentro de la III Jornada Sport Medicine, Surgery & Health, un foro de referencia científica organizado por los Servicios Médicos de la RFEF donde el propio cirujano impartió la conferencia magistral ‘Lesión del LCA: ¿Qué hacer y cuándo?’. Visiblemente emocionado al recoger la distinción, el Dr. Cugat se dirigió al auditorio para mostrar su agradecimiento con la institución futbolística: «Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a la Real Federación Española de Fútbol por la concesión del Bisturí de Oro. Recibir este reconocimiento supone un enorme honor y una gran satisfacción, especialmente por lo que representa dentro del mundo del fútbol y por el cariño y respeto con el que siempre he vivido mi profesión». Fiel a su estilo cercano, el célebre especialista no quiso olvidarse de las personas que lo han acompañado en su clínica y en los quirófanos a lo largo de su carrera, compartiendo directamente el mérito del galardón. «Gracias a todo mi equipo, sin ellos la gran labor sería imposible, también a todas las personas que a lo largo de estos años han compartido conmigo este camino. En especial mis maestros, el Dr. José García Cugat y Bertram Zarins», manifestó el doctor. Asimismo, dedicó unas palabras de profunda gratitud hacia su ámbito más personal y familiar, ensalzando la figura de su compañera de vida y profesión: «A mi esposa la Dra. García Balletbo, que siempre me ha apoyado e impulsado a seguir investigando y progresando». El reputado especialista concluyó su intervención resumiendo el profundo orgullo colectivo que este hito histórico representa para todo el Instituto Cugat: «Lo recibo con enorme ilusión, orgullo y gratitud. Muchísimas gracias». Con este homenaje, la medicina del deporte celebra el legado en activo de una de sus figuras más universales.