
Florida ya no está en caída libre. Y por primera vez en años, los economistas del sector se atreven a decirlo en voz alta.
En la cumbre 2026 Florida Real Estate Trends, celebrada en Orlando el pasado 9 de enero, un panel de economistas de peso coincidió en un diagnóstico: el mercado inmobiliario de Florida entró en una fase de reequilibrio después de varios años de volatilidad, y sin señales de un colapso a la vista. Así lo reportó Florida Realtors, la asociación que agrupa a más de 230.000 agentes inmobiliarios en el estado.
El panel lo integraron Brad O’Connor, economista jefe de Florida Realtors; Jessica Lautz, vicepresidenta de investigación de la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR); Odeta Kushi, economista de First American Financial, y Jennifer Warner, también de Florida Realtors. La proyección nacional de la NAR para este año es un aumento del 14% en la venta de viviendas existentes, con tasas hipotecarias acercándose al 6% y más inventario disponible.
Las cifras que manejó el panel retratan quién sigue mudándose a Florida: el 27% de las personas que llegaron al estado en 2024 vinieron de otro estado de EEUU, y un 5% llegó del extranjero. Casi un tercio de las compras se hicieron de contado, sin financiamiento, y el 88% de los compradores usó un agente inmobiliario para cerrar la operación. El comprador primerizo, que representa el 21% de todas las compras, tiene hoy en promedio 40 años, edad que sigue subiendo por el costo de entrada al mercado.
Hay otro dato que pesa directo en el bolsillo: el mercado de seguros de propiedad también se está estabilizando. Citizens Property Insurance, la aseguradora estatal que se convirtió en la opción de último recurso para miles de propietarios, bajó a menos de 400.000 pólizas activas, y ya son 17 las nuevas aseguradoras privadas que entraron a competir en Florida. Según los economistas, si la tasa hipotecaria baja del 7% al 6%, solo en el área de Orlando aparecerían más de 6.000 compradores adicionales al mes.
Para quien sigue de cerca el mercado inmobiliario del sur de Florida, el mensaje del panel es claro: no hay burbuja a punto de explotar. Lo que hay es un mercado que, después del subidón post-pandemia, empieza a caminar a un ritmo más parecido al de antes.