Pasan las horas, y el terremoto provocado en el planeta fútbol tras destaparse que el Manchester City ha infringido más de un centenar de normas financieras de la Premier League no decae de intensidad. Se espera con impaciencia su desenlace, el informe que dictamine las consecuencias de esa declaración de culpabilidad realizada por una comisión independiente, a petición de la liga inglesa, y que aún tardará en conocerse. Pero la exposición del fallo ya ha provocado el primer movimiento entre sus rivales. Varios clubes han pedido asesoramiento jurídico y calculan cuánto dinero pudieron dejar de ingresar por plazas europeas, descensos, premios de clasificación y bonificaciones durante el periodo 2009-2018, las nueve temporadas investigadas. Según ha informado la BBC, cuatro entidades habían presentado ya escritos para reservarse el derecho a exigir una compensación. Se esperan varias demandas individuales, aunque no se descarta que la propia Premier centralice todo el proceso porque, de entre todos los posibles castigos, el que se da por más seguro es el de la sanción económica multimillonaria. Ya hay precedentes. El Everton fue condenado el pasado mes de junio a pagar 35 millones de libras al Burnley por una infracción de las reglas de rentabilidad y sostenibilidad que, según la comisión, influyó en el descenso de este último en 2022. Fueron 26 millones por daños y otros nueve en intereses. Christian Purslow, antiguo director ejecutivo del Aston Villa y exdirigente de Liverpool y Chelsea, también ha puesto cifras en la televisión pública británica. Si cada posición en la tabla repartía alrededor de tres millones de libras; perder un puesto de Champions podía costar decenas de millones; y caer a Segunda, un descalabro económico, el número final, multiplicado por nueve temporadas, resulta disparatado. La lista podría alcanzar también a jugadores, empleados y agentes que dejaron de cobrar primas o renovar contratos. La multa, en todo caso, parece no satisfacer las demandas del resto de equipos de la competición. Hay varias posibilidades más, cada uno con una probabilidad distinta. La retirada de títulos, la medida que más ruido genera, parece poco probable. Dentro de la Premier hay poco interés en reasignar los ocho trofeos ganados por el City entre 2009 y 2018. Si finalmente se produjese, el Manchester United heredaría las Ligas de 2012 y 2018; el Liverpool, la de 2014. Y Stoke City, Sunderland y Arsenal entrarían en el reparto de las copas. Quedaría además por decidir qué ocurre con los éxitos posteriores, construidos sobre la estructura levantada de forma irregular durante casi una década. El descenso, bien por vía administrativa o por la retirada masiva de puntos, sí parece estar encima de la mesa. En lo deportivo, implicaría la reconstrucción casi total de la plantilla, toda vez que los jugadores actuales difícilmente aceptarían jugar en una categoría inferior. Así, habría que buscar salida, a precio de saldo, a los Haaland, Enzo Fernández, Cherki, Bouaddi, Doku… un equipo valorado en la actualidad, según Transfermkt, en 1.430 millones de euros, la primera de toda la Premier. Y está por ver lo que decide hacer su dueño, el jeque Mansour bin Zayed Al-Nahyan, propietario desde 2008, el año en el que supuestamente se iniciaron las irregularidades. Su continuidad queda en entredicho tras el fortísimo golpe reputacional. Desde el club insisten en que el proceso sigue en marcha. «Si bien algunos se han apresurado a sacar sus propias conclusiones y hay mucho ruido a nuestro alrededor, nada ha cambiado», escribía este sábado en la web del club Khaldoon Al Mubarak, presidente del club. «El proceso de la Premier League aún tiene un largo camino por recorrer, y nuestra confianza y determinación para demostrar la inocencia del club siguen siendo tan firmes como al principio». Al igual que en el primer comunicado emitido el viernes por el City, Al Mubarak pide a sus aficionados que acudan a lo que ya se explicó en febrero de 2023, cuando estalló el caso. En ese momento, el club decía acoger con satisfacción la revisión del asunto por parte de una comisión independiente, y hablaba de «pruebas irrefutables» que apoyaban su postura. Pase lo que pase con la sanción, se da por hecho que habrá recurso del City. Lord Pannick, el abogado que logró anular ante el TAS la exclusión europea de dos temporadas impuesta por la UEFA en 2020, volverá a dirigir previsiblemente su defensa. Tampoco existe un calendario fiable. Han transcurrido 1.327 días desde que se presentaron los cargos y 22 meses desde que terminó la vista de la comisión. Purslow daba por seguros otros cuatro o cinco años de litigios y demandas. El escándalo también abre debates y heridas entre los jugadores. «Yo confío en la inocencia de ese club, que conozco muy de cerca. Nos transmitieron en su día la tranquilidad de que ellos habían hecho todo correctamente», decía Rodri, desde la sala de prensa de Wembley, antes del duelo entre Inglaterra y España en la Nations League. Sobre la misma hora, en el césped del Olímpico de Roma, mientras se jugaba el Italia-Bélgica de esa misma competición, Lukaku le gritaba a Donnarumma: «Dile a tu club que nos debe dos ligas».