Cuando termina la temporada de verano comienza una de las etapas más importantes para un capitán o armador. Es momento de revisar lo ocurrido y decidir en qué condiciones queremos tener el barco el año que viene. Sería impreciso generalizar, pero después de hablar con otros capitanes de diferentes barcos, existe una percepción recurrente: en nuestro sector todavía falta cultura de mantenimiento preventivo. Se repara cuando algo falla, pero no siempre se planifica lo necesario para evitar que falle. Y entonces llega la factura gorda, esa que nunca apetece. Los varaderos están llenos, los buenos técnicos van de calle y conseguir que alguien venga a bordo puede convertirse en un máster en ingeniería aeroespacial aplicada a la paciencia. Llamas, mandas… Ver Más