La legalización de inmigrantes trazada por el Gobierno desde la pasada primavera está distorsionando los datos de un mercado laboral en el que se van incorporando afiliados que se encontraban sin declarar, al mismo tiempo que suben las listas del paro al inscribirse nuevos extranjeros tras regularizar su residencia. Esa dualidad es la que ha condicionado las estadísticas de empleo en agosto, un mes habitualmente malo por la finalización de numerosos contratos vinculados al turismo, pero que en esta ocasión ha sido menos beligerante que en ejercicios anteriores, precisamente por la excepcionalidad que aportan el proceso de extranjería. En términos generales, el mercado laboral ha vuelto a perder dinamismo en agosto, con 162.840 afiliados menos que en el mes anterior…. Ver Más