Saltar al contenido
Edición en español Jueves 3 de septiembre de 2026

Fiscalía ve en las joyas de Zapatero un "pago en especie" internacional

Anticorrupción pide ampliar el estudio y la tasación de las joyas de Zapatero para conocer su valor actual de mercado (Europa Press)

 

Ni son un regalo ni se adquirieron en su etapa de presidente del Gobierno, entre los años 2004 y 2011. La Fiscalía Anticorrupción descarta absolutamente los argumentos del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sobre las joyas que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) encontró en su oficina en la calle Ferraz el pasado mes de julio y que cifró en 1.323.915 euros. Fuentes del Ministerio Público consultadas por el diario ABC no albergan duda alguna sobre lo que se esconde tras las piedras preciosas que conmocionaron al PSOE y al país antes del verano: un «pago en especie» por parte de los países que formaban parte de la «red internacional» de tráfico de influencias en la que el juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, sitúa al expresidente Zapatero.

Por Ketty Garat / abc.es

Una «forma de pago» a sus servicios de lobby para países de Sudamérica y regímenes dictatoriales que, sin embargo, constituye sólo la parte visual de un entramado financiero de una envergadura de mucha mayor trascendencia. Las citadas fuentes explican que incluso el rescate de Plus Ultra, por cuya mediación se investiga al expresidente por el cobro de una comisión de más de medio millón de euros, representa una «pequeña parte» de los fondos obtenidos en el marco de una operación de actividades presuntamente delictivas.

Respecto al origen del pago, las tesis de la Fiscalía Anticorrupción centran sus sospechas en Venezuela, donde Zapatero estableció el inicio de la red de influencias en las que operó desde finales de 2019, cuando empezó a realizar gestiones para operar en el mercado negro del petróleo durante el veto internacional de EEUU y la Unión Europea a la compra-venta de crudo del régimen de Nicolás Maduro.

No obstante, ésta es solo una línea de investigación. Otras fuentes judiciales y policiales aseguran que, si bien «el petróleo es la trama gorda» y que constituye la fuente de financiación principal, no es la única. Los investigadores manejan otras hipótesis ante la evidencia de que se trata de joyas «poco sofisticadas» aunque de alto valor, con un montaje «más rudimentario» que podría proceder de países del norte de África o de Oriente Medio. Una tesis secundaria que, en ningún caso, respaldaría la línea defensa de Zapatero sobre un supuesto «regalo de cortesía, personal, de hace muchos años, sin uso ni destino». En una entrevista a TVE el pasado mes de julio, el presidente del Gobierno evitó concretar el país del que recibió el obsequio, pero su defensa filtró semanas antes que se trataba de un regalo del rey de Arabia Saudí Abdalá bin Abdulaziz realizado en el año 2007.

Un mes antes, el presidente del Ateneo de Madrid y amigo personal de Zapatero, Luis Arroyo, que ejercía de portavoz ocasional del expresidente, tuvo que pedir disculpas públicamente al «inducir a error» por haber cifrado el valor de las joyas «entre los 30.000 y 50.000 euros», y aseguró que el ex jefe del Ejecutivo daría todas las explicaciones ante el juez. En su declaración ante la Audiencia Nacional el pasado 10 de junio, Zapatero se acogió a su derecho a no declarar sobre el origen de las joyas y se comprometió ante el juez Calama a entregar los certificados de los países que le habrían regalado las joyas incautadas por la UDEF en un plazo de «una semana o diez días». Una afirmación a la que el magistrado «no le dio ninguna credibilidad», según fuentes judiciales, por la sospecha de que se trataba de una forma de ganar tiempo.

Casi tres meses después, las fuentes judiciales consultadas por este periódico constatan que «Zapatero no ha podido presentar nada» porque los documentos no existen; y de hacerlo, se trataría de un documento prefabricado que «no tendría validez» en nuestro país. Su presentación aportaría un problema añadido para el expresidente del Gobierno: el reconocimiento de un delito de cohecho que, pese a haber prescrito, sería «letal» para la imagen del ex jefe del Ejecutivo.

Para leer la nota completa pulse Aquí 

Clique aqui para ver articulo original