Cuando se cumplen cien días de la llegada de Keiko Fujimori a la presidencia de Perú, la vida política peruana vuelve a las dinámicas habituales: descenso de la aprobación presidencial, moción de censura promovida por la oposición en la Cámara de Diputados y triquiñuelas de alcaldes para ser reelegidos en las elecciones municipales del próximo domingo, a pesar de que la ley prohíbe la reelección. El ajustado resultado electoral de las elecciones presidenciales, en las que Keiko Fujimori se impuso en la segunda vuelta de junio con el 50,14% de los votos (una diferencia de apenas 50.000 papeletas sobre su rival), no hacía presagiar ningún punto y aparte en el panorama político nacional. Y así ha ocurrido: los peruanos exigen… Ver Más