En apenas dos vueltas, el Gran Premio de Italia se torció para Ferrari, dejando abierta una crisis a solo una semana del debut del circuito Madring. En la casa de la ‘Scuderia’, con el homenaje a Michael Schumacher de fondo, la escudería más laureada de la historia se marchó con un sexto puesto de Lewis Hamilton como exiguo consuelo, el accidentado abandono de Charles Leclerc y, sobre todo, sus dos pilotos enfrentados en público. El origen del conflicto se desató en la primera curva. Hamilton se coló por el interior para disputar la tercera posición y entró en paralelo con Leclerc , pero el monegasco aguantó firme y cerró la puerta en la variante posterior. Aunque no llegaron a colisionar —el británico se fue por la grava y se desplomó en la clasificación—, instantes después Leclerc protagonizó un violentísimo accidente en la Parabólica que puso fin a una jornada para el olvido. Con la carrera ya concluida, el heptacampeón cargó contra la falta de jerarquía en Maranello. «Yo no compito sucio. Soy limpio, justo y dejo espacio. No quiero poner al equipo en peligro», arrancó, antes de señalar a su compañero de filas: «Son reglas de compromiso. Cuando estaba en Mercedes las había y no me iba mal. Solo tuve un par de momentos con Nico Rosberg, y fue mucho mejor con Bottas. Aquí no hay reglas y necesitamos arreglarlas». El inglés, que reprochó a la estructura italiana llegar «semanas tarde» a este tipo de directrices con el Mundial ya escapándose, apuntó directamente a la cúpula. «Al final esto viene de arriba, empieza con Fred Vasseur», sentenció. Su comparación con la etapa dorada en Mercedes, eso sí, pasó por alto un detalle incómodo: en la escudería alemana también protagonizó episodios ásperos con Rosberg, con el choque de Barcelona como capítulo más recordado. Vasseur , directamente aludido, trató de rebajar la tensión. «Lo de las curvas uno y dos no fue positivo; lo discutiremos internamente. No es bueno para el equipo», admitió, aunque defendió su negativa a apostarlo todo a un solo piloto: «El año pasado Piastri iba lanzado en McLaren, y si hubieran apostado solo por él, Verstappen habría sido campeón. Habrá que tomar una decisión en algún momento, pero aún es pronto». Hamilton ocupa la tercera plaza del Mundial con 191 puntos, a 76 del líder Kimi Antonelli y con 36 de renta sobre Leclerc. El consuelo para Ferrari asoma en el horizonte más inmediato con el estreno del Gran Premio en Madring , la ocasión perfecta para pasar página del peor Monza desde 2020. Antes, eso sí, la escudería deberá confirmar que Leclerc se encuentra al cien por cien: su impacto superó los 50 G y le afectó temporalmente a la visión del ojo derecho, aunque el monegasco confía en correr sin contratiempos la cita madrileña.